T. M.
PALMA.-Las llaves del
estadio Lluís Sitjar, sede oficial del Real
Mallorca desde 1945 hasta septiembre de
1999 permanecen desde el pasado lunes
depositadas en una notaria de Palma,
después de que el club intentara sin éxito
que las recogiera el presidente de la
Asociación de Copropietarios, Joan Aguiló,
que manifestó ayer a este periódico que no
le corresponde a él hacerse cargo de las
mismas, sino que debe ser el club el que
las entregue a la totalidad de
copropietarios, si estos las aceptan, en el
transcurso de una Asamblea General
Extraordinaria.
El Mallorca ha
comunicado también a través de sus
conductos oficiales que no permitirá la
entrada gratuíta de los copropietarios del
Lluís Sitjar a los partidos del próximo
Campeonato Nacional de Liga que se disputen
en el ONO Estadi. Esta medida, que se puso
en marcha ayer mismo con ocasión del Trofeu
Ciutat de Palma, fue también rebatida por
Joan Aguiló, que recordó que el club tiene
desde hace un par de años en su poder una
sentencia judicial que le obliga a ceder
pases anuales a los copropietarios. Aguiló
afirma también que el Mallorca no puede
abandonar el estadio Lluís
Sitjar.
Con ambas partes
definitivamente enfrentadas, y después de
que la pasada Asamblea de Copropietarios
desestimara la petición del Real Mallorca
de formar parte de la Junta Directiva, la
única solición parece pasar por un
encuentro en tribunales, a los que
recurrirán los copropietarios, según
anticipó ayer su presidente, a partir del
próximo mes de septiembre, una vez que
comprueben que efectivamente el club no les
facilita su pase anuales para los partidos
que disputará el primer equipo en el ONO
Estadi.
Asimismo, el pasado lunes el
notario Alberto Herrán comprobó ell cierre
y estado de conservación de las
instalaciones del Lluís Sitjar, de las
cuales el Mallorca ya no hará más uso
porque a partir de la próxima temporada los
equipos filiales disputarán sus partidos
oficiales en la ciudad deportiva de Son
Bibiloni.
Aguiló agregó al respecto
que no corresponde a la Asociación de
Copropietarios cuidarse del mantenimiento
del césped del Lluís Sitjar, sino que es
obligación del Mallorca, y se quejó de que
«el presidente Vicenç Grande jamás se ha
sentado conmigo ni con nadie de la
Asociación para tratar de discutir este
problema».