Arbitro: Mejuto González
Tarjetas amarillas: No
hubo.
Tarjetas rojas: No
hubo.
Goles: 1-0. M.4: Webó;
2-0. M.23: Güiza; 3-0. M.81:
Víctor.
TOMEU MAURA
PALMA.- De
entre los escombros de un partido que el
Bayern quiso convertir en basura surgió el
mayor talento que ha conocido la historia
contemporánea del Mallorca para mutar en
oro una noche que los alemanes ensuciaron
con una alineación miserable. El
Caño Ibagaza vuelve a ser el mejor
patrimonio de un equipo que invita a la
ilusión y que da la impresión que ha
acertado comprando en el mercado lo que le
faltaba para dar el salto de calidad que
tanto reclama la grada. Webó y Güiza se
estrenaron con gol tras resolver con enorme
calidad dos pases en profundidad del
argentino, y ésta es la mejor noticia que
se puede dar en el ecuador de un verano en
el que aún no se conoce la derrota, y que
sigue dejando sensaciones
excelentes.
La lucidez de Ibagaza fue
suficiente para resolver el resultado en
menos de media hora y para avergonzar al
Bayern, que no sólo incumplió el contrato
que le obligaba a jugar con el 75% del
equipo titular, sino que también ensució el
nombre de un tetracampeón de Europa
mandando al campo a media docena de
juveniles para que hicieran el más
espantoso de los ridículos ante varios
millares de sus propios
compatriotas.
Diez años después el
Trofeu Ciutat de Palma vuelve a territorio
indígena y se convierte en un síntoma
inequívoco de la buena salud de un equipo
que por fin parece haber conseguido que los
goles los marquen los delanteros, que sigue
inexpugnable en defensa y que en medio
campo alterna talento, sacrificio y
recorrido. El único pero que se le puede
poner es que no tuvo enemigo para medir su
verdadero potencial porque el Bayern, salvo
el central Ottl, que se tomó el partido en
serio, estuvo de fiesta durante toda la
noche.
A tres semanas para que la
Liga abra el telón con un partido de
verdad, el Mallorca acepta el reto que le
planteó su presidente en el acto de
presentación y se prepara para lanzarse al
asalto de Europa. Porque pensar sólo en la
permanencia con esta plantilla es un
sacrilegio. ¿El mejor equipo desde la Copa
del Rey de 2003? Seguro que sí.