MARIONA CERDÓ
PALMA.- El conseller
de Movilidad, Biel Vicens, denunció ayer
que su departamento ha heredado del
anterior equipo de gobierno un «agujero
económico» de 47,5 millones de euros que
deberá ser saldado este mismo año. A este
dinero cabe añadir otra deuda a largo plazo
de 490 millones de euros que vencerá en
2027.
Según el conseller, que hizo
estas declaraciones después de visitar la
Estación Intermodal de Palma, el Govern de
Jaume Matas le ha dejado como herencia
«deficiencias y carencias» que se pueden
apreciar tanto en «la situación del metro»
como en el estado «de la Conselleria y del
ente público [el Servei Ferroviari de
Mallorca (SFM)]».
Al margen de la
deuda, Vicens citó como «deficiencias
heredadas» del anterior Govern una serie de
problemas detectados en el metro. Según su
punto de vista, este servicio ferroviario
se puso en marcha «con muchas prisas» y no
se llegó a construir una «taller
específico» para el mantenimiento de los
trenes. Además, prosiguió, no se produjo
ninguna ampliación de personal en el SFM
con lo que se ha obligado a los
trabajadores actuales a hacer «horas extras
y turnos dobles».
Otra de las
críticas que hizo Vicens a la gestión del
anterior Govern fue que «el sistema de
cobro [de los billetes del metro] no
funciona» y, en este sentido, interpretó
que el Ejecutivo del PP decretó la
gratuidad de este servicio hasta septiembre
«porque no podía vender los tíquets de
forma adecuada».
A pesar de las
«deficiencias» apuntadas por Vicens, el
conseller quiso recalcar que su objetivo no
es caer en la «negatividad» y garantizó que
asumirá los problemas y los arreglará. En
este sentido, recordó que a pesar de las
dificultades económicas su conselleria
construirá durante esta legislatura dos
nuevas líneas de tren -una hasta Artà y la
otra hasta Alcúdia- y pondrá en marcha un
tranvía por la bahía de Palma.
Para
financiar estos proyectos, el Govern
suscribirá un convenio con el Ejecutivo
central en los próximos meses que supondrá
la llegada a las Islas de una inversión
suficiente para sufragar las nuevas líneas
de tren. Según explicó ayer el propio
president del Govern, Francesc Antich, que
también asistió a la visita a la Estación
Intermodal, en el próximo mes de septiembre
se reunirá la comisión mixta entre los
gobiernos central y autonómico para
actualizar la financiación del Estado en
las Islas en los términos que prevé el
nuevo Estatut. Durante las negociaciones,
explicó el president, la «primera cuestión»
será precisamente este convenio de
transporte público, que se centrará en
inversiones en tren.
Por otra parte,
Antich confirmó que el Gobierno central
pagará en un plazo muy breve los diez
millones de euros que debe a Baleares en
concepto del convenio de residencias
suscrito entre ambas administraciones para
sufragar diez centros especializados en la
atención a la tercera edad y los
discapacitados.
«No sé si será esta
semana pero ya se han enviado todas las
facturas pendientes y el Gobierno está
dispuesto a enviar este dinero enseguida»,
aseguró el president, que también anunció
la retirada de los recursos y litigios que
había interpuesto el anterior Ejecutivo
balear contra el Gobierno central por el
impago de estos diez millones y la puesta
en marcha de gestiones para garantizar la
llegada de los diez millones
correspondientes a 2007 y 2008. Tal y como
ya publicó ayer este diario, el Govern ha
conseguido la llegada de estos millones con
el envio de varias facturas de 2004 que,
según la administración central, el
Ejecutivo autonómico de Jaume Matas no
había mandado.