El presidente del Govern balear,
Francesc Antich, pidió ayer un «margen de
confianza» a la nueva dirección de la
radiotelevisión pública IB3. El máximo
responsable del Ejecutivo balear salió así
al paso de la petición realizada por el PP
de que el director general, Antoni
Martorell, comparezca urgentemente en el
Parlament.
En rueda de prensa, Antich
pidió además que le sea concedido un tiempo
a la dirección de IB3 ya que, según él,
debe afrontar una situación «muy compleja»,
derivada del funcionamiento que ha tenido
la corporación audiovisual desde su
fundación en la legislatura pasada. Subrayó
también que lo que le importa como
president es «el resultado final» del
trabajo del equipo directivo, que debe
tener como objetivo dotar a la
radiotelevisión pública de «más pluralidad»
en las informaciones, «más mesura» en la
gestión del dinero público y «un buen
servicio» para la ciudadanía de las
Islas.
Asimismo criticó que el PP
haya pedido la comparecencia de Martorell
antes de que esté nombrado todo el equipo
directivo de IB3 e ironizó sobre el hecho
de que este partido sea ahora «tan
sensible» a la independencia de los medios
públicos, después de que en la anterior
legislatura se negará a atender las
peticiones del PSOE. Antich agregó que la
dirección que encabeza Martorell
protagoniza «un periodo transitorio» hasta
conseguir una televisión «totalmente
independiente» a final de legislatura con
la aprobación de una nueva ley que la
regule, en un proceso parecido al realizado
en RTVE.
El presidente se refirió de
este modo al hecho de que el nombramiento
de Martorell no haya sido consensuado con
la oposición ni resultado de una mayoría
cualificada de dos tercios del Parlament,
una cuestión que cuestiona el PP y que
describe como un incumplimiento de los
compromisos electorales socialistas. Al
respecto, recordó que el PSOE ofreció al PP
participar en la gestión de IB3 por medio
de una dirección adjunta, lo que fue
rechazado por la oposición.