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  Miércoles, 1 de agosto de 2007 Actualizado a las 23:59
 

POLLENÇA /
La mayor parte de Cala Sant Vicenç se queda cuatro días sin agua potable

La ruptura de una bomba deja a 2.000 turistas y residentes sin un recurso básico / Los hoteleros locales se ven obligados a contratar sus propios camiones-cisterna


GABRIELA CORRAZO

POLLENÇA.- Y la gota que colmó el vaso de la paciencia en Cala Sant Vicenç (Pollença) fue precisamente la que no cayó del grifo. «Desde hace 4 años, cada verano, cuando no hay suministro de agua potable nos dicen lo mismo: 'falta una pieza'. Entendemos que no se puede tener cuatro días sin agua a una población que en temporada alta alcanza las 2.000 personas. La Cala está dejada de la mano de Dios».

Al dejar la carretera, el turista llega al paradisíaco paisaje de bosque, mar y -claro está- urbanizaciones. Si disfruta de 10 días de vacaciones en una vivienda privada, no imagina que le puede tocar estar cuatro jornadas enteras sin agua. Si ha escogido un hotel, pudo tener mejor suerte, pues el dueño habrá pagado varias decenas de camiones que le habrán permitido sobrevivir. Y es que la mayor parte de la cala se ha quedado sin agua.

Pero la situación es especialmente intolerable para quienes viven todo el año desde hace varias décadas. Aman la Cala, pero asisten a la creciente degradación de sus servicios. Y encima deben padecer al menos dos veces al año la situación de estar sin agua por algún tipo de avería y, según afirman, pagar por agua potable lo que es poco menos que agua de mar. En estos días varios de ellos han tenido que comprar agua para abastecerse y llenar sus cisternas. Ahora han dicho basta.

Denuncian a este periódico que desde el fin de semana pasado han intentado infructuosamente ponerse en contacto con autoridades del Ayuntamiento y, especialmente, con el delegado de la zona. Además han intentado, sin éxito, obtener información de la empresa constructora Crespí, que tiene la concesión del servicio de agua potable bajo el nombre «Aguas de Cala Carbó».

Trabajan para arreglarlo

Para algunos, lo que pasa en un pueblo es un botón de muestra de lo que acontece a gran escala y así lo señalan comparando su situación con el corte de luz en Barcelona. Señalan que desde el Consistorio la única respuesta ha sido que la empresa encargada del suministro de agua es privada. Pero los vecinos razonan que es el Ayuntamiento el responsable subsidiario, por lo que debe abastecerlos de agua más allá de la concesión.

Según la versión oficial a cargo del ahora concejal de Cultura del PSM y ex gerente de Aguas de Cala Carbó, Biel Cerdà, la avería se originó por la ruptura de la bomba impulsora de agua que contaba con un año en funciones. El pozo de abastecimiento se encuentra en una propiedad privada, en la montaña en el Paso de Síller, y desde anteayer los operarios trabajaban en la solución del problema. Para ello debieron pedir turbinas nuevas al constatar que las que tenía el sistema eran incompatibles con la bomba. La bomba nueva y las turbinas fueron traídas desde Barcelona, alegan. Y esta es, al parecer, la causa de la demora.

Para los conocedores del tema la solución está en instalar dos bombas en el pozo. De esta manera se evitaría el corte de agua en la zona por defecto de una de ellas. Pero Cerdà asegura que no es posible instalar dos bombas debido al diámetro del pozo.

Otro aspecto del suministro del agua en la zona es la calidad del agua del pozo, que si bien no disminuye en cantidad durante el verano, si lo hace en calidad al salinizarse. El pozo en cuestión tiene contacto con el mar y a medida que disminuye el agua dulce ingresa la salada.

El concejal del PSM, Biel Cerdá Buades, ex gerente de la empresa que gestiona el servicio, defiende que la solución pasa por la futura llegada del agua de la desaladora de Alcúdia a Pollença y, en este sentido, señaló «que ahora es momento de insistir en ello».

Los vecinos de Cala Sant Vicenç vaticinan también que cuando lleguen las primeras lluvias estarán sin luz debido a que unas 75 farolas de la vía pública están estropeadas. Asimismo, destacan que el entorno se está degradando con el paso del tiempo ya que no hay mantenimiento de las instalaciones, de luz o de las aceras. Y menos aún reparaciones reales de la red de aguas, la cual aseguran que se encuentra a día de hoy muy deteriorada.

 
   
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