Fue inaugurar la fundación y empezar
a deteriorársele la salud. Coll Bardolet
asistió el pasado 4 de febrero a la
materialización de un sueño colectivo: la
apertura del museo que lleva su
nombre.
La fundación ocupa el
elegante casal de Can Francés, en el centro
de Valldemossa y a cien metros de la casa
donde residía y pintaba el
autor.
La inauguración del
centro artístico, actualmente a pleno
rendimiento, fue financiada principalmente
con fondos públicos. Una inversión
impulsada desde el llamado Plan de
Destestacionalización Turística puesto en
marcha por el Govern de Jaume Matas y la
valldemossina Rosa Estaràs.
El viernes, un día antes del
desfile de la Beata, la salud de Coll
empeoró seriamente. Pero el artista
falleció el lunes, como si también hubiera
esperado para despedirse de Sor
Tomasseta.