RICARDO FERNÁNDEZ
EIVISSA.- El
juzgado de lo Penal número 2 de Eivissa
condenó ayer a María Rosa P. B. a una pena
de cuatro meses y quince días de prisión
como autora de un delito de lesiones con
una falta de imprudencia leve con resultado
de muerte, la del ex alcalde de Formentera
Bartolo Ferrer.
El Ministerio Fiscal
había solicitado una pena de cuatro años de
prisión por un delito de maltrato en el
ámbito familiar y otro de homicidio
imprudente. Los hechos se remontan al fin
de semana correspondiente a los días 8 y 9
de enero de 2005, cuando la pareja y su
hija de 9 años decidieron trasladarse de
Formentera a Eivissa a pasar esos días
invitados por un amigo del ex
alcalde.
Tras la cena, la velada
prosiguió conversando hasta cerca de las
tres de la madrugada cuando el ex alcalde y
su pareja se fueron a dormir a otro piso
propiedad del amigo del ex alcalde, situado
en el mismo complejo y a escasos metros del
primero. Según consta en la sentencia,
Bartolo Ferrer pretendía mantener
relaciones sexuales con la acusada, que se
negó dándole una patada con el pie en el
pecho cuando el ex alcalde se le puso
encima, lo que provocó que se golpeara con
una cuna que estaba detrás. Tras una
discusión verbal en la que se cruzaron
diversos insultos y reproches, la acusada
le propinó dos golpes con la mano, en la
que llevaba un anillo, en la cara. Después
mordió a Bartolo Ferrer en una mano y le
arrojó su teléfono móvil, lo que le provocó
un corte en la ceja por el que empezó a
sangrar. Al poco rato, el ojo comenzó a
hincharse.
«Dos
guantazos»
La acusada limpió con
una toalla las fundas de la almohada
manchadas de sangre y las retiró a una
bolsa de basura, después colocó hielo en la
herida de Ferrer y finalmente se
durmieron.
Al día siguiente, sobre
las 11 horas, María Rosa se dirigió al piso
del amigo del ex alcalde y le dijo que éste
no iría a desayunar porque estaba
«resacoso». Después le pidió que la
acercara a ella y a su hija a la estación
marítima de Formentera porque se había
peleado con Bartolo Ferrer. En concreto,
según consta en la sentencia, María Rosa le
dijo: «Me ha estado chinchando y le he dado
dos guantazos».
El amigo del ex
alcalde se las llevó a la estación y
regresó a la vivienda en la que estaba
Bartolo para interesarse por su estado.
Allí se lo encontró con la herida en la
ceja, y el ex alcalde le explicó que se lo
había hecho María Rosa, aunque no recordaba
si con el teléfono móvil o con el anillo de
la mano.