J. R. R.
PALMA.- Un funcionario de
vigilancia del centro penitenciario de
Palma fue agredido hoy por un recluso en el
módulo nueve de la prisión, según denunció
el sindicato UGT en un comunicado y,
posteriormente, por medio de comunicación
telefónica, un representante del sindicato
independiente de funcionarios
CSI-CSIF.
Las fuentes señalaron que
el funcionario fue agredido cuando procedía
a informar al interno de una celda que se
iban a producir unas reparaciones en el
habitáculo, por lo que tenía derecho a
estar presente para que garantizar que no
se vulneraba su intimidad ni la de su
compañero de celda.
Éste renunció a
su derecho, de modo que funcionario le
recordó que debía plasmar esa renuncia por
escrito. En ese momento el interno -todo en
grado de presunción y de acuerdo a los
testigos- propinó un cabezazo al
funcionario, sin que mediara provocación o
una situación de tensión que pudiera
generar violencia.
El funcionario,
aproximadamente de 40 años, sufrió
aparatosas lesiones en un ojo, en la nariz
y más partes de la cara. Fue atendido de
urgencia en el dispensario del centro y
trasladado a una clínica donde recibe en
estos momentos un tratamiento.
Según
UGT «fue brutalmente atacado por el
interno, que le propinó un cabezazo,
produciéndole heridas graves en un ojo, que
le supondrá al menos dos meses de baja
laboral y la pérdida de visión durante un
tiempo no especificado». Desde el CSI-CSIF
se comentó que este preso no ofrece
normalmente problemas y que su actuación
supuso una sorpresa.
Desde UGT se
indicó sin embargo que el interno participó
años atrás en motines y secuestro de
funcionarios, y que ayer lanzó «amenazas de
muerte» y se jactó ante el empleado de la
prisión «de que le quedaban dos meses de
condena y que sabía dónde vivía».
UGT
asevera que «este tipo de situaciones se
está produciendo últimamente con excesiva
frecuencia» y que el módulo en el que hoy
se produjo la agresión acoge a más de 130
internos, custodiados por dos
funcionarios.
El portavoz del
CSI-CSIF, por su parte, destacó que
incidentes como éste, aunque no tan graves,
se deben a la sobresaturación del centro:
Hay 1.008 celdas para 1.008 presos, pero en
estos momentos son 1.600 los internos,
hacinandose hasta cuatro personas por
unidad.