El nuevo presidente de Autoridad
Portuaria toma posesión del cargo y en
sustitución de Joan Verger
PALMA.- El
nuevo presidente de la Autoridad Portuaria
de Baleares, Francesc Triay, subrayó ayer
su voluntad de aprovechar una coyuntura
política que «no puede ser más favorable»,
para modernizar los puertos de titularidad
estatal del archipiélago, que «están muy
saturados».
Triay hizo estas
declaraciones en su toma de posesión como
máximo responsable de los puertos de Palma,
Alcudia, Maó, Eivissa y La Savina
(Formentera), un cargo que ya ejerció de
1999 a 2003 y en el que, en esta nueva
etapa, prometió actuar «en plena comunión
con la línea programática del Govern de
centroizquierda», informa Efe.
El nuevo máximo responsable de la
Autoridad Portuaria balear prometió su
cargo acompañado del presidente del Govern
balear, Francesc Antich, y del presidente
del organismo público Puertos del Estado,
Mariano Navas, quien le definió como «pata
negra portuaria» por su amplia experiencia
y conocimientos. Triay incidió en la
importancia que los puertos estatales
tienen para el archipiélago, un papel que
tratará que la sociedad conozca, e hizo
hincapié en que la coincidencia de
gobiernos de izquierda o centroizquierda en
la Comunidad, los consells insulars y en
los ayuntamientos que acogen los puertos
debe resultar un impulso para abordar las
mejoras necesarias.
Pide
colaboración
Insistió en que
necesita la colaboración de los municipios
para los planeamientos de reforma, de las
administraciones insulares para los planes
urbanísticos especiales y para la
coordinación con la red de carreteras que
tanto condiciona los puertos. En cuanto a
los problemas a resolver, además de
agilizar una administración «un poco
anacrónica», Triay citó la falta de una
estación marítima adecuada en Alcudia, la
necesidad de reordenar las descargas y
habilitar instalaciones para cruceros en
Maó, el aprovechamiento de los nuevos
espacios en el de Eivissa y la
insuficiencia de las instalaciones en La
Savina.
Respecto al principal puerto
del archipiélago, el de Palma, apuntó que
«necesita crecer en muelles y superficies
de tierra para dar calidad actual y
proyección de futuro a los tráficos de
mercancías, de pasajeros de líneas
regulares y de cruceros turísticos, y
permitir el desarrollo de una industria del
mantenimiento de embarcaciones de ocio».