Mientras se está construyendo su nuevo
yate, Hernando no se pasea en una
embarcación cualquiera. Ni mucho menos. El
empresario tiene amarrado en el Club de Mar
el Clarena I. Un imponente yate armado en
los mismos astilleros del Grupo Ferretti
que cuenta con 46 metros de eslora y 8,4 de
manga. Lo adquirió de segunda mano en 2004
(antes se llamó Kooilust Mare) con 3
condiciones: pagarlo al contado, ponerlo a
su nombre y que en su cubierta ondeara la
bandera española.
Capaz de cruzar el
Atlántico sin repostar (previo pago de
60.000 euros en fuel) esta joya náutica ha
sido durante años el yate más grande con
bandera española que ha surcado las aguas
de Baleares. Pero en 2009 se quedará
pequeño tras la botadura de su hermano
mayor, el Clarena II.
Por si fuera
poco, el constructor conocido como El
Pocero posee un tercer barco en los
amarres mallorquines. El Cala, un barco que
cede a sus amigos más íntimos y familiares
para que le acompañen en sus salidas por
las costas mediterráneas. Con 30 metros de
longitud, estaba incluido en la nómina de
superyates del Club de Mar, enclave del que
el primer Clarena tuvo que salir por la
fuerza por decisión de los propietarios de
la marina, a los que el constructor llevó a
los tribunales por no venderle el
puerto.
Si la construcción del
Clarena II no se retrasa, este verano será
el último en que el actual Clarena preste
sus servicios a la familia Hernando.