ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- Los
astilleros italianos CRN ya han empezado a
construir el yate más importante de la
Historia de España. Cuando dentro de
aproximadamente un año la embarcación esté
completamente terminada viajará rumbo a su
destino final: Mallorca. Le aguardará un
punto de atraque en el último pantalán del
Club de Mar de Palma. Será botada con el
nombre de Clarena II y con sus 72 metros de
eslora sobrepasará de largo las dimensiones
del Fortuna con el que navega la Familia
Real.
Su dueño es el constructor
madrileño Francisco Hernando, conocido
popularmente como El Pocero. El
promotor que acomete en estos momentos la
urbanización de 13.500 viviendas que lleva
su nombre en la localidad toledana de
Seseña abonará por ella entre 50 y 60
millones de euros.
A cambio
recibirá un gigantesco barco que comienza a
ser una realidad en la localidad de Ancona,
al noroeste de Italia.
El barco
paso a paso
En una de las naves
que los astilleros del prestigioso Grupo
Ferretti tienen al borde del Mar Adriático,
en el número 26 de la Via Enrico Mattei, el
casco va cobrando forma. El primer paso, y
tal y como se observa en las fotografías
que se reproducen en esta página, es el
ensamblaje de los cimientos de una
embarcación que tendrá de manga, que es así
como se denomina técnicamente la anchura de
cualquier barco, 13,5 metros.
Una a
una van encajando las piezas de un casco
construido íntegramente en aluminio. El
nuevo yate de El Pocero pesará en
vacío 300 toneladas y albergará una
tripulación compuesta por una treintena de
personas. Llenar su depósito le costará lo
mismo que a sus clientes un piso de 3
habitaciones en el residencial que lleva su
nombre en Seseña: 252.000 euros que se
evaporan en un tanque de combustible que
alberga 250.000 litros. Cinco habitaciones
dobles estarán a disposición de sus
invitados y en una suite de 70 metros
cuadrados disfrutará las noches junto a su
esposa Clara Audena, que ha pasado en
apenas 3 décadas de ser costurera en
Cortefiel a mujer de uno de los mayores
magnates inmobiliarios de España. Las
primeras y últimas letras del nombre
compuesto de la señora Hernando han sido
utilizadas para bautizar la
embarcación.
Por tener va a tener
hasta helipuerto en su último piso para que
su propietario pueda saltarse los atascos
entre el aeropuerto de Son Sant Joan, donde
aterriza con el mejor jet privado del
mundo, y su puesto de amarre.
A bordo
del Clarena II Hernando dejará atrás sin
problemas a los 27 metros del yate
americano de su íntimo amigo Alberto
Cortina. O a los 42 del Nufer del
empresario naviero Fernando Fernández
Tapias. Incluso al Pitina II de 33 metros
del presidente de la constructora ACS y ex
presidente del Real Madrid Florentino o al
Alcor de 45 metros del dueño de Ferrovial,
Rafael del Pino. Barcazos todos ellos que
parecerán lanchas salvavidas a su lado.