ALBERTO MAS
PALMA.- Comienza la
regata más importante del Mediterráneo. La
26ª Copa del Rey, en una de las ediciones
más novedosas de todos los tiempos, vuelve
a reunir a partir de hoy a los mejores
regatistas del mundo, que se batirán a
duelo hasta el sábado en la Bahía de Palma.
Los principales protagonistas de la
competición serán los Transpac 52, que
llegan a la tercera prueba del circuito
Breitling MedCup, la última cita en aguas
españolas y que determinará el éxito o el
fracaso de los diferentes proyectos. La
victoria en Palma será vital para acariciar
el título final.
La finalización de
la Copa América de Valencia ha supuesto el
desembarco de los mejores tripulantes en la
nueva y ya afamada flota de los TP52 (en la
que sólo faltan el Windquest y el
Bambakou). Jochen Schuemann, Paul Cayard,
Joan Vila, Russell Coutts, Terry Hutchinson
o Ray Davies son algunas de las leyendas de
la vela que esta semana pugnarán en la Copa
del Rey. El carácter internacional de la
clase queda patente con un solo dato: de
los 22 barcos, 14 son
extranjeros.
¿Quién alzará uno de los
trofeos náuticos más importantes del mundo?
La fisionomía de los TP52, con barcos
prácticamente iguales al tener normas de
diseño conjuntas (box rule) y con
tripulaciones del más alto nivel, hacen
complicado colgar el cartel de favorito. El
Valle Romano Mean Machine de Peter de
Ridder, el Mutua Madrileña de Vasco
Vascotto o el CxG Corporación Caixa Galicia
de Vicente Tirado son algunos de los
miembros de la flota que por presupuesto
deben acabar en la parte más noble de la
clasificación general. El Bribón que lidera
el Rey Juan Carlos, el CAM del Príncipe
Felipe o el Artemis de Russell Coutts
también están llamados a hacer algo grande
en la Bahía de Palma, ya que son equipos
capaces de imponer en cualquier momento su
calidad en el campo de regatas. Tampoco hay
que olvidar al Siemens de Guillermo Parada,
que se ha reforzado con Paul Cayard para
defender el título conquistado la temporada
pasada.
La superstición irlandesa.Ya
en la jornada de ayer, la de los
entrenamientos oficiales, se comprobó por
qué los TP 52 configuran la flota más
espectacular del mundo. Tras un retraso en
el inicio del ensayo general por la escasa
intensidad del viento, la mayoría de los
equipos optaron por navegar por el centro
del campo de regatas, ofreciendo una
auténtica carrera de fórmulas 1 del
mar. Los barcos luchaban por ponerse en
el grupo de cabeza y evitar así ser
engullidos por el pelotón, de donde es muy
difícil salir. Pero la prueba también se
estaba cocinando en el lado izquierdo con
el Bribón, Patches, Platoon y Artemis como
protagonistas.
Finalmente fue el
Patches irlandés el que impuso su
autoridad. Los hombres de Ian Walker
cruzaron la primera baliza con 24 segundos
de ventaja sobre el Bribón, un liderato que
no soltaría hasta el final. Sin embargo, la
superstición de la tripulación provocó que
el Patches se retirara de la prueba poco
antes de llegar a la línea de meta. En
tierras inglesas e irlandesas se dice que
quien gana la regata de exhibición luego no
vence en la oficial.
Algo parecido
hizo Alex Thomson en la última Velux 5
Oceans, la Vuelta al Mundo en solitario, y
Walker no quiso ser menos.
La
retirada del equipo irlandés puso en
bandeja la victoria para el Bribón. Veinte
segundos después llegó el Platoon, mientras
que el Stay Calm fue tercero tras una gran
remontada. No obstante, será a partir de
hoy cuando comience la verdadera batalla.
La mejor del Mediterráneo.