Los saltos por la barandilla se han
convertido en una trágica costumbre en
Baleares. Sin embargo, la combinación de la
cocaína y la ketamina se ha convertido en
un detonante que está detrás de estos
efectos.
El viaje psicodélico que
proporciona la ketamina se ve multiplicado
por los efectos de la cocaína. Las
alucinaciones se convierten en
insostenibles y el consumidores pierden el
control. Ya existe, al menos, un caso
acreditado en el que existe relación causa
efecto entre la ingesta y la tendencia a
arrojarse de inmediato por la
barandilla.
La enésima víctima de
esta práctica de tirarse al vacío se dio
ayer en un hotel de la calle Ramón de
Moncada, en Santa Ponça. Sobre las 9.30
horas, un joven irlandés de 25 años se
precipitó al vacío.
La víctima
milagrosamente logró sobrevivir al violento
impacto contra el suelo. No obstante, tras
ser estabilizado en el lugar de los hechos,
fue conducido a Son Dureta en estado
crítico.
Uno de los efectos que
genera la ingesta de la ketamina es el
anestésico, de hecho fue concebida para tal
fin, aunque destinado únicamente al
tratamiento veterinario. La ausencia total
de dolor unida a la sobreexcitación
originada al consumir la cocaína es la
causante de estos grandes accidentes cuando
se e jugar ante el vacío.