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  Domingo, 22 de julio de 2007 Actualizado a las 01:39
 

LA DROGA DE MODA /
La nueva droga ‘Calvin Klein’ causa estragos este verano entre los jóvenes en Baleares

La mezcla de estas sustancias combina el 'viaje psicodélico' con la euforia y acarrea graves riesgos / La Guardia Civil y la Policía han extremado la vigilancia en las discotecas y en las fiestas 'rave'

  A D E M A S
 Un cóctel devastador
 Las alucinaciones que provoca el 'CK' están detrás de los saltos por el balcón
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LORENZO MARINA

PALMA.- No se trata de la célebre marca de calzoncillos, aunque ha usurpado su nombre. Calvin Klein se ha popularizado entre los jóvenes asiduos a las discotecas y a las fiestas rave. Se trata del cóctel de cocaína y ketamina cuyos efectos son devastadores.

Los investigadores del Equipo de Delincuencia Organizada y Antigrodas (Edoa) de la Guardia Civil y los expertos del Grupo de Estupefacientes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) del Cuerpo Nacional de Policía ya han constatado un incremento de la mezcla de sustancias.

El anagrama de CK ya era utilizado con frecuencia en las pastillas de éxtasis, aunque ahora su componente es distinto. El peligro de la combinación de drogas es máximo. A la excitación que genera la cocaína se le unen los efectos anestésicos y alucinógenos de la ketamina. Una de las consecuencias más inmediatas que genera entre los consumidores es la pérdida total del control. Arrojarse al vacío por la barandilla del balcón es una de las consecuencias.

Las vías de entrada de la droga en Baleares son diversas. La ketamina se usa como anestésico veterinario en la India. Allí está permitida su venta y se puede adquirir de forma legal.

Sin embargo, al llegar a Europa se sigue un procedimiento distinto. La sustancia líquida se deseca hasta convertirlo en polvo. A partir de este preciso instante, es fácil mezclarla con la cocaína y multiplicar los efectos.

La proliferación de este peligroso cóctel de sustancias ya se ha detectado en muchos puntos de la Isla. En Eivissa, la ketamina era una sustancia conocida pero que ha ido cobrando una mayor fuerza en los últimos años.

Estrategia de 'mercado'

Sin embargo, los camellos han tenido que ingeniar una vuelta de tuerca para captar un mayor número de compradores de la ketamina. Su venta mezclada con la cocaína ha sido el mayor reclamo de la temporada.

Por estas fechas, Baleares se convierte en un auténtico laboratorio para la experimentación de las distintas sustancias estupefacientes. Algunas discotecas de Eivissa se han convertido en la meca para probar las novedades del mercado.

No obstante, también han aparecido algunas muestras de Calvin Klein en Mallorca. Preferentemente en Punta Ballena, en Magaluf, y en Santa Ponça. Los turistas británicos son los principales consumidores. También ha aparecido esta mezcla de drogas en algunas discotecas del Paseo Marítimo de Palma.

La forma de llegada de estas sustancias a las Islas es muy distinta. Los expertos de la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía se topan con el afán de los narcotraficantes ávidos por introducir estas drogas en el mercado balear. La posibilidad de darles salida es, en estos momentos, infinitamente mayor que en otras épocas del año.

Por un lado, la cocaína ha retomado las viejas rutas del hachís. La principal preocupación de los traficantes es sortear la férrea vigilancia en el Estrecho. Los aeropuertos también se encuentran blindados ante el previsible aluvión de cocaína que se avecina.

Tierra adentro

La rutas más asequibles se efectúan a través del Norte de África. Los narcotraficante se movilizan tierra adentro y recorren una buena cantidad de kilómetros. Luego, después viajar paralelos a la costa dan el salto a Baleares.

Además, las rutas tradicionales de las drogas de síntesis han sido copadas para traer la ketamina a las Islas. Así, los camellos traen la droga a Baleares desde Bélgica y Holanda.

Durante el resto del año, Baleares se convierte en un mero punto intermedio de paso para hacer llegar la droga a otros puntos de Europa. En cambio, ahora es un destino preferente.

Uno de los principales problemas que plantea a los investigadores detectar la llegada de drogas a las Islas es la gran cantidad de gente que movilizan las redes de traficantes. La droga así es mucho más difícil detectarla.

Mientras tanto, la Policía y la Guardia Civil están alerta ante la proliferación del Calvin Klein en las Islas. Máxime cuando el riesgo se multiplica tras consumir esta combinación explosiva de drogas.

 
   
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