I. RIBELLES
Lo que el gobierno del
PP tramitó, la Junta de Gobierno que ayer
celebró el Pacte en Cort le dio vía libre.
El Ayuntamiento de Palma acordó
contra todo pronóstico aprobar inicialmente
el programa de actuación urbanística y el
Plan parcial de Son Garcíes en el suelo
rústico de Can Pastilla. El visto bueno
incluye un informe de sostenibilidad
ambiental presentado por las entidades
Hiper Rent a Car y Rent a Car Santa Ponsa,
representados por Gabriel Ferrá.
Una
decisión, en principio, contradictoria con
los planteamientos defendidos en la
oposición por algunos de los integrantes de
la Junta de Gobierno caso del teniente de
alcalde, Eberhard Grosske. El edil del
Bloc, antes portavoz de EU/EV integrado
ahora en la citada coalición, rechazó
durante la pasada legislatura el cambio de
usos del suelo para la creacion de áreas de
estacionamiento destinadas a vehículos de
alquiler. El hoy teniente de alcalde
siempre ha sido partidario de que estas
empresas aparquen sus coches en el suelo
industrial existente.
Sin embargo
ayer, cuando podía pedir la suspensión
cautelar de la tramitación de este nuevo
polígono en la Junta de Gobierno, el hoy
segundo teniente de alcalde no lo hizo y el
proyecto sigue su curso. Y ello pese a que
el acuerdo aprobado lleva fecha de 12 de
junio y la firma del ex teniente de alcalde
de Urbanismo del PP, Javier Rodrigo de
Santos que lo aprobó en la recta final de
la pasada legislatura. La tramitación de
este depósito de almacén para empresas de
alquiler ha venido marcado por la polémica
desde el inicio del expediente en marzo de
2003.
Una de las patronales del
sector, Aevab, presentó un alud de
alegaciones al considerar el proyecto
urbanístico a desarrollar en un área de
48.000 metros cuadrados ubicada en Can
Pastilla y próxima al aeropuerto de Son
Sant Joan como un ejemplo de «urbanismo a
la carta».
Su argumento era que con
la modificación aprobada se legalizaban
unos terrenos que ya estaban ocupados por
empresas dedicadas a esta actividad. Las
alegaciones fueron desestimadas. Los
terrenos en los que ubicará este polígono
al que aún restan diferentes trámites para
su legalización está clasificada por el
Plan Territorial de Mallorca como suelo
urbanizable no programado para uso
terciario. Ahora es todavía espacio
agrícola.