M. A. F.
PALMA.-Las numerosas
informaciones ofrecidas desde hace varios
años por EL MUNDO/El Día de Baleares sobre
las irregularidades en el Ayuntamiento de
Llucmajor propiciaron la investigación de
la Fiscalía que ahora ha concluido con el
escrito de acusación de Juan Carrau en el
que pide cárcel para Joaquín Rabasco y el
alcalde Lluc Tomàs. La reacción de Rabasco
a las informaciones indiscutibles de este
medio sobre su actuación como concejal en
Llucmajor fue intentar por todos los medios
silenciar a EL MUNDO presentando
innumerables querellas contra Eduardo Inda
y Esteban Urreiztieta. Todas las querellas
han sido archivadas.
A finales de
2006 Rabasco presentó su dimisión como
concejal de Turismo en el Ayuntamiento de
Llucmajor. El entonces ya imputado por
robar dinero público dijo que se marchaba
«con las manos limpias y vacías». Aprovechó
la ocasión para insultar una vez más al
diario que le había sacado los trapos
sucios.
Dijo que el MUNDO/ El Día de
Baleares se dedicaba al «terrorismo».
También arremetió públicamente contra Jaume
Matas y el secretario general del PP, José
María Rodríguez a pesar de que fueron
precisamente ellos los que optaron por
gobernar con él Llucmajor la pasada
legislatura aun teniendo mayoría absoluta y
sin necesitar su apoyo.
El PSOE tomó
cartas en el asunto y el pasado mes de mayo
pidió al juez una pena de 11 años de cárcel
para Rabasco y otros 3 para Lluc Tomàs. Al
primero por desviarse más de un millón de
euros públicos procedentes del Ayuntamiento
de Llucmajor en dirección a su entramado
empresarial y al segundo por consentir el
desfalco a su histórico socio de gobierno
en contra de los informes emitidos por los
técnicos municipales. Los socialistas
solicitaron estas condenas en el escrito de
acusación que acababan de presentar ante el
Juzgado de Instrucción número 6 de
Palma.
Pese a todas las
irregularidades conocidas desde hace
tiempo, Jaume Matas presentó en marzo a
Lluc Tomàs como candidato a Llucmajor. En
aquel momento Lluc Tomàs ya estaba imputado
por presuntos delitos de prevaricación
continuada, defraudación a la
Administración y negociaciones prohibidas a
funcionarios públicos.
Economista de
profesión y natural de Llucmajor, Tomàs
está casado y tiene 59 años. Desempeñó su
carrera profesional como director general
de Promoción Industrial en 1987 y como
director general de Comercio del Govern en
1992. Está afiliado al partido desde 1986 y
en 1999 fue proclamado alcalde por primera
vez. Rabasco, por su parte, a pesar de las
imputaciones volvió a presentarse a las
elecciones y volvió a resultar elegido.