LUIS ÁNGEL TRIVES
PALMA.-
El único tenista que ha sido capaz de
llevar a Federer hasta el límite ya está en
Palma. Rafa Nadal llegó ayer por la mañana
al aeropuerto de Son Sant Joan tras
despedirse de Wimbledon después de dos
semanas en las que ha sufrido suspensiones
dignas de un programa cómico, partidos
épicos y una final ante el número uno del
mundo que todos los medios especializados y
no especializados han calificado como una
de las mejores de la historia. El
mallorquín se levantaba temprano, a las
seis de la mañana, para desplazarse en
vuelo directo a la isla. Atrás dejaba el
apartamento que tenían alquilado la familia
Nadal cerca del All England Tennis Club de
Londres.
Durante 15 días esas
paredes han sido testigo mudo de las
charlas del propio Rafa y de su tío antes y
después de los partidos que ha disputado.
Más de uno y más de dos darían parte de su
sueldo si pudieran haber puesto un micro
escondido en algún jarrón para saber que
era lo que se decían en esos
monentos.
Después de llegar a
Mallorca, Nadal se desplazó a su Manacor
natal para cumplir con lo que dijo nada más
acabar el partido. «Ahora estoy mal pero
mañana[por ayer] pensaré en lo bien que
estoy en las playas de Mallorca». Dicho y
hecho. Poco tiempo después de dejar las
maletas en casa Rafa estaba disfrutando de
un baño en Porto Cristo que le sirvió para
borrar de su mente los momentos tristes
vividos 24 horas antes cuando vio como
Federer se llevaba un partido que el
manacorí tuvo en su mano. Alrededor del
mediodía llegaría su tio Toni Nadal que
confesó estar muy satisfecho por el torneo
que había hecho su sobrino y
pupilo.
Tras el torneo inglés, Rafa
se relajará durante una semana en Manacor.
Lo hará para desconectar del tenis dado que
no tiene planeado tocar la raqueta por lo
menos hasta el fin de semana. En ese
momento probablemente realice algún que
otro entrenamiento suave en vistas a la
disputa del torneo de Stuttgart, su próximo
objetivo.
Ese desplazamiento
dependerá en gran medida de como se
encuentre de las molestias que sufrió en su
rodilla derecha y que le obligaron a jugar
a un menor ritmo en el último tramo de la
final del domingo. Si está bien irá a la
ciudad alemana, si no no se arriesgará ya
que en los próximos meses deberá afrontar
uno de sus torneos malditos. El U. S. Open
en donde nunca ha cosechado un buen
resultado,algo que querrá cambiar esta
temporada para tratar de acercarse a su
amigo y rival Roger Federer. Por cierto que
la victoria del suizo le ha servido para
acercarse considerablemente a Nadal en la
carrera de campeones que sigue liderada por
el mallorquín, aunque ahora lo hace con tan
sólo 85 puntos de ventaja sobre el de
Basilea. En lo que corresponde al ránking
ATP, las cosas siguen igual para ambos ya
que al repetir resultado han sumado los
mismos puntos, con lo que Federer suma un
total de 7.290 mientras que Rafa tiene
5.225. Novak Djokovic, rival del mallorquín
en semifinales de Wimbledon es tercero y
Andy Roddick mantiene una cómoda cuarta
posición. Eso sí, tanto el serbio como el
estadounidense están muy alejados del
número uno y el número dos del
mundo.
Federer, por cierto, ha
seguido el ejemplo de Rafa y se ha tomado
unas merecidas vacaciones tras ganar su
quinto Wimbledon consecutivo.
Moyà
pasa de ronda.El tenista mallorquín eliminó
al español Iván Navarro al vencerle por 6-2
y 6-4 para pasar el primer corte en el
torneo de Bastaad. Moyà, que ganó este
título en 2002 se medirá al vencedor del
duelo entr Oscar Hernández y Thomas
Johannson.