INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Primer
decreto como presidenta del Consejo de
Gerencia de la alcaldesa socialista de
Palma, Aina Calvo, con la Fachada Marítima
como protagonista, el área urbana donde el
nuevo equipo de gobierno quiere paralizar
la construcción de viviendas, con el
planeamiento ya aprobado, y construir una
zona verde.
La primera edil firmó un
decreto ordenando la suspensión de las
obras de construcción de un edificio de
viviendas, locales comerciales y
aparcamientos en este zona de primera línea
promovido por Mapfre y Femosa alegando que
los trabajos habían comenzando sin haber
obtenido los promotores la preceptiva
licencia municipal.
No se trata, por
tanto, de la pactada suspensión de
licencias de obra previstas en el programa
de gobierno en esta área cuya ejecución aún
no ha sido dictada por el Ayuntamiento de
Palma para rediseñar este eje urbano, sino
un cese de actividad puntual en unos
trabajos de cimentación para la
construcción del primero de los bloques de
viviendas de lujo que se debe construir
entre el Palacio de Congresos y el ya
protegido edificio de Gesa.
Según la
nota de prensa remitida por el Consistorio
palmesano, la alcaldesa y también
presidenta del Consell de la Gerencia, Aina
Calvo, firmó un decreto dirigido a la
empresa promotora Mapfre y otro a la
constructora Femosa, en el que se ordena la
suspensión inmediata de las obras que se
realizan en el solar ubicado en las calles
Joan Maragall, Manuel Azaña y la autopista
de Llevant.
Calvo justificó la orden
de paralización «porque las empresas no
habían obtenido ni adquirido la licencia
solicitada», no había transcurrido el
término de tres meses desde el cumplimiento
del expediente solicitado, «ni se había
designado a la empresa constructora»,
indicaban.
Silencio
administrativo
Un celador
municipal acudió ayer al solar para hacer
efectiva la orden de paralización de las
obras. El decreto expedido prevé designar
como instructora y como secretaria del
expediente que se instruye por la
infracción urbanística a Margalida Rosselló
y a Victoria Fernández.
Asimismo, se
advirtió también que el incumplimiento de
la mencionada orden dará lugar a sanciones
y multas coercitivas y podría desembocar en
la solicitud de la asistencia de la Policía
Local y del inspector municipal para que
hicieran efectiva la orden en caso de que
fuera necesario.
La paralización de
esta obra no afecta al conjunto de los
trabajos que ejecutan en la zona la Empresa
Municipal de Obras Públicas (EMOP) que ya
ha iniciado la urbanización del conjunto de
este espacio urbano donde está prevista la
construcción, entre otros edificios del
Palacio de Congresos.
Aunque el
decreto rubricado ayer por el Ayuntamiento
de Palma sólo es por falta de permisos, en
el programa del nuevo equipo de gobierno
firmado por PSOE, Bloc y UM se comprometen
a «paralizar las licencias de urbanización
de la Fachada Marítima de Palma y se
iniciarán las negociaciones con los
propietarios para un nuevo parque público»,
se indica. Se espera que en los próximos
días se ejecute este acuerdo para negociar
con los afectados la expropiación de los
50.000 metros cuadrados urbanizables. La
indemnización podría superar los 276
millones de euros.