MARIONA CERDÓ
MIQUEL A.
FONT
PALMA.- La Ejecutiva del PP
acordó el pasado jueves proclamar una
guerra sin cuartel contra UM después de
constatar que el partido de Maria Antònia
Munar no ha tenido intención de pactar con
los ellos en ningún momento. Los
principales dirigentes populares
reaccionaron con indignación a la actitud
que han mantenido los uemitas en las
últimas semanas y decidieron emprender
políticas y gestos de gran dureza contra UM
en todas las instituciones durante la
próxima legislatura.
El motivo
principal del enfado de la directiva del PP
reside en el hecho de que Munar no haya
considerado si quiera la posibilidad de
pactar con ellos después de que los
populares la hayan tratado, según su
punto de vista, con mucha consideración a
lo largo de la legislatura que ahora
termina.
El PP considera que en los
últimos cuatro años ha hecho muchos favores
a UM, como frenar la comisión de
investigación de las subvenciones del
Consell o permitir con sus votos la
sospechosa venta del solar de Can Domenge a
la mitad del precio de mercado, y que el
partido de Munar no ha estado ahora a la
altura de los gestos de los
populares.
De esta manera, si
se confirma la investidura de Francesc
Antich como el nuevo presidente del Govern,
se inicia ahora una legislatura en la que
PP y UM podrían ser grandes enemigos y
donde los recelos acumulados durante los
últimos cuatro años saldrían a la
luz.
Tal y como ya publicó ayer este
periódico, en el seno del PP existe una
gran indignación por la actitud de Maria
Antònia Munar de pactar con el PSIB antes
incluso de sentarse a negociar con el PP.
Los dirigentes consultados por este medio
están convencidos de que Munar ya había
decidido asociarse con la izquierda en la
misma noche del 27-M una vez se conoció que
el PP no había conseguido la mayoría
absoluta.
Para los populares
está resultando «muy sorprendente» la
actitud de Munar de aceptar un acuerdo sin
ninguna presidencia, a excepción de la del
Parlament, que ahora ni siquiera tiene
asegurada por la negativa del Bloc a apoyar
su elección si no se consigue antes un
acuerdo global para la formación del
gobierno del Consell y del Ejecutivo
autonómico. Este acuerdo ahora mismo no
existe aunque se intentará alcanzar entre
hoy y mañana.
En el PP no entienden
como Munar «acepta tener sólo el 15% del
poder cuando podría haber aspirado a mucho
más». Tampoco entienden que la presidenta
de UM no haya dado opción al PP para
mejorar la oferta que le presentó Antich.
Las bases del partido que hasta el pasado
jueves dirigía Matas habían hecho llegar su
malestar a la dirección por la tardanza en
iniciar las negociaciones con UM. Sin
embargo, la misma dirección ha explicado
que estas negociaciones siempre han sido
imposibles por la negativa de Munar.