Los alcaldes de Unió Mallorquina y las
bases del partido en la Part Forana donde
UM perdió casi 4.000 votos en los comicios
del pasado 27 de mayo respecto a las
elecciones de 2003 son los más partidarios
de reeditar el Pacte de Progrés.
Por
contra la dirección del partido en Palma
liderada por Miquel Nadal que ganó más de
3.000 apoyos y dos ediles en Cort, pasando
de los 9.200 sufragios, son los que
apuestan por un acercamiento a la línea
ideológica tradicional de los
regionalistas favoreciendo o
intentando un pacto con el PP.
El
problema es que la dirección del partido,
en especial Munar, Vicens, Lliteras o
Isidre Cañellas, se ha decantado sin tan
siquiera propiciar un debate interno por
cerrar desde un principio cualquier opción
a un acercamiento con los populares
y sólo acudir al PP si fracasan: ya no
tienen esta opción.