MIREYA ROURA
EDUARDO
COLOM
PALMA.- La mañana en la que se
constituyeron los 52 municipios de la Part
Forana tuvo sorpresas mayúsculas. Ocho
municipios esperaron hasta el último minuto
para jugar sus cartas. Y en ese maratón
final de las negociaciones, el mayor
perjudicado ha sido el PP, que sólo pudo
salvar in extremis Sant Joan
gracias a una alianza con UM, cuando tenía
notables opciones para gobernar en siete.
En el mapa final se dibuja un
panorama negro para el PP, que controlaba
34 municipios en 2003 y sólo 23 tras las
urnas del 27M. En cambio, la gran
beneficiada ha sido UM que ha pasado de
tener sólo una decena de localidades en
2003 a 22. De este total, en 19 hay alcalde
uemita. La coyuntura ha hecho que el
PSOE también haya salido beneficiado de
rebote, con dominio en 18 municipios frente
a los 12 de hace cuatro años.
En
esta crónica del sprint final, el
pleno más tempranero de la isla se celebró
a las 11 de la mañana en Campos. Media hora
antes, UM cedía a las pretensiones de
Campos pel Canvi (PSOE-PSM) y juntos
sellaban un acuerdo para acabar con la
hegemonía del PP, personificada durante los
últimos 12 años en la figura de un saliente
Andreu Prohens.
El acuerdo llevará a
los regionalistas a gobernar el municipio
campaner durante dos años y medio y
cederá a Campos pel Canvi un año y medio de
Alcaldía. Guillem Ginard, hasta ahora
conseller de Cultura del Consell de
Mallorca, será el nuevo alcalde de su
localidad natal.
Igual de vibrante
resultó el desenlace de otro bastión del
PP: Valldemossa. A la una menos diez de la
madrugada del viernes, Jaume Vila
(Valldemossa que Volem) recibía en su casa
una llamada de Nadal Torres
(Independents) y Xisco Mulet
(UM), reunidos en las dependencias de la
biblioteca municipal. Había acuerdo. El
centroizquierda desbanca al PP tras más de
dos décadas al frente del Ayuntamiento.
También Ses
Salines
Tras Campos y
Valldemossa, la oleada de pactos UM-PSOE
que ha provocado el descalabro del PP
continuó en Ses Salines. El 27M había
dejado al municipio con un panorama
especialmente fragmentado, diseñado para
los negociadores de último
momento.
PSOE y UM (3 y 2 concejales
electos respectivamente) medían fuerzas
para controlar la Alcaldía. Entre ambos y
el PP (3 ediles) se situaban los 2
representantes del NIL, escindidos del PP
con peso en la Colònia de Sant Jordi.
Finalmente, y también durante la
misma mañana del Pleno, los tres partidos
(PSOE-UM y NIL) decidían abrazar una
alianza en la que primarán los socialistas.
Sebastià Burguera (PSOE) será alcalde los
primeros dos años y medio. Tomeu Lladonet
(UM), el año y medio restante. Tomeu Galmés
(NIL) presidirá presumiblemente la Junta de
Distrito de la Colònia.
Sorpresa
también para el PP de Búger. Bartolomeu
Alemany, que había ganado las elecciones y
se disponía a acceder a la alcaldía en
minoría, se ha quedado en el banquillo. De
este modo repite como alcalde Pere Perelló
(PSM) con los votos de Manuel Patiño (UM)
pese a las malas relaciones que mantuvieron
en la pasada legislatura. El acuerdo no se
vislumbró hasta el mismo momento de la
votación.
En Campanet, con cuatro
concejales y la lista más votada, Francesc
Morell (PSM) gobernará el municipio en
minoría al no haber alcanzado acuerdo con
el PSOE. El socio fallido, el socialista
Joan Amengual destacó que la última reunión
del viernes que se prolongó hasta altas
horas de la mañana no cuajo. Alcanzaron a
ponerse de acuerdo en el reparto en la
alcaldía, dos años cada uno, pero
fracasaron en consensuar las áreas a
gestionar.
Capdepera, otro de los
escenarios más reñidos -hasta 3 formaciones
llegaban con opciones claras de hacerse con
la Alcaldía- acabó apuntándose a la moda:
PSOE y UM gobernarán conjuntamenteen el
municipio. El alcalde los tres primeros
años será Bartomeu Alzina (PSOE), mientras
que UM, en alianza con Ucap, tendrá un año
la vara de mando.
En Vilafranca, el
PSM conservará la predominancia en el
Pleno. Sin embargo, debilitado tras la
crisis del PSM, lo hará en minoría. En
estas dos semanas de negociaciones
poselectorales ha sido imposible que los
nacionalistas, liderados por Jaume Sansó,
encontraran el apoyo de algún otro grupo
para formar un gobierno mayoritario.
Sacarán los proyectos adelante con el apoyo
puntual de otros partidos, con los que
deberán negociar previamente.