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  Sábado, 16 de junio de 2007 Actualizado a las 02:48
 

LA LONJA / MARTA ZOREDA
Días de despedida para los políticos del Partido Popular


LIBRO. La presentación del libro dedicado al pintor Ritch Miller, editado por la Conselleria de Educación y Cultura y presentado el jueves en el patio del Consolat de Mar, tenía que ser un acto eminentemente artístico, pero el interés de los asistentes estaba en la política y lo cierto es que la espléndida obra de este artista norteamericano, que hizo de Mallorca su patria espiritual y artística, pasó a segundo término ante las noticias que llegaban a los teléfonos móviles y se transmitían entre los asistentes, las cuales anunciaban una nueva alcaldesa socialista en el Ayuntamiento de Palma y un casi seguro pacto con la izquierda.

El acto tuvo también un aire de despedida, conscientes casi todos de que las posibilidades de que Francesc Fiol siga al frente de la Conselleria de Cultura son escasas, y que lo más probable es que los nuevos inquilinos del Consolat de Mar no sean del PP, aun cuando el pacto con la izquierda no esté definitivamente cerrado y el centroderecha mantenga todavía algunas esperanzas. Y toda despedida tiene un punto de añoranza por el que se va, y mucho más cuando se trata de una figura política que ha sabido mantener una línea de actuación sensata y coherente en un ámbito tan complejo como la educación. Francesc Fiol ha sido un buen conseller de Educación y Cultura, un político eficaz y prudente, y si sus logros en el ámbito cultural no han sido más espectaculares eso se debe a la tradicional cicatería de los gobiernos con el mundo de la cultura, a la que se destinan cantidades siempre insuficientes. Y además hay otro punto a favor del todavía conseller de Cultura que pocos le discuten: es una buena persona, que al fin y al cabo es lo más importante.

PROTAGONISTAS. En la presentación del libro de Ritch Miller, Fiol habló un buen rato con el director general de la Fundación La Caixa, José Francisco Conrado de Villalonga, testigo de excepción de la reunión mantenida entre Matas y Munar, que se celebró en su casa del centro de Palma, el cual mantiene que todavía es posible un pacto entre UM y PP en el Govern y el Consell de Mallorca, o cuanto menos que dicha posibilidad cuenta con algunas bazas a su favor.

De esta forma, José Francisco Conrado, como en otras muchas ocasiones, vuelve a convertirse en protagonista de la actualidad política, social y cultural de Baleares, esta vez poniendo su casa, su prestigio personal y su habilidad como mediador. Y si la reedición del Pacte de Progrés se convierte finalmente en realidad, tal y como muchos prevén, y la desmoralización comienza a cundir en las filas del centroderecha, como también es previsible, quizá sería el momento de empezar a pensar seriamente en Conrado como figura capaz de aglutinar las esperanzas del centroderecha balear.

PERLAS. De paso por Manacor, me paro a satisfacer una curiosidad que tenía pendiente, visitar la exposición sobre la historia de la industria perlera que se muestra en la Torre dels Enagistes, bajo el título «industria y glamur», con fotografías, documentos y piezas de joyería que explican la producción mallorquina de perlas desde 1902. También aprovecho mi estancia en Manacor para visitar la fábrica de perlas Majórica, donde, a través de un interesante e instructivo recorrido por los talleres, sus responsables me enseñan el laborioso proceso de producción de las perlas, el cual mantiene todavía un elevado nivel de elaboración artesanal.

Majórica ha pasado por momentos difíciles, pero afortunadamente los nuevos propietarios son personas con una amplia experiencia en el ámbito de la producción de artículos de joyería y están consiguiendo levantar la firma y situarla en las mejores condiciones para su desarrollo y expansión internacional. Se ha modernizado la producción y el diseño y la mejor prueba de que las cosas se están haciendo bien es que Majórica ha dejado de ser noticia en los periódicos.

La producción de perlas forma parte de nuestro mejor patrimonio industrial, principalmente en una isla con tan escaso pasado en este ámbito, por lo que es muy grato comprobar que la industria perlera sigue viva y se encamina hacia el futuro con esperanza.

martazoreda@ccr.es

 
   
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