LIBRO. La presentación del libro
dedicado al pintor Ritch Miller, editado
por la Conselleria de Educación y Cultura y
presentado el jueves en el patio del
Consolat de Mar, tenía que ser un acto
eminentemente artístico, pero el interés de
los asistentes estaba en la política y lo
cierto es que la espléndida obra de este
artista norteamericano, que hizo de
Mallorca su patria espiritual y artística,
pasó a segundo término ante las noticias
que llegaban a los teléfonos móviles y se
transmitían entre los asistentes, las
cuales anunciaban una nueva alcaldesa
socialista en el Ayuntamiento de Palma y un
casi seguro pacto con la izquierda.
El acto tuvo también un aire de
despedida, conscientes casi todos de que
las posibilidades de que Francesc Fiol siga
al frente de la Conselleria de Cultura son
escasas, y que lo más probable es que los
nuevos inquilinos del Consolat de Mar no
sean del PP, aun cuando el pacto con la
izquierda no esté definitivamente cerrado y
el centroderecha mantenga todavía algunas
esperanzas. Y toda despedida tiene un punto
de añoranza por el que se va, y mucho más
cuando se trata de una figura política que
ha sabido mantener una línea de actuación
sensata y coherente en un ámbito tan
complejo como la educación. Francesc Fiol
ha sido un buen conseller de Educación y
Cultura, un político eficaz y prudente, y
si sus logros en el ámbito cultural no han
sido más espectaculares eso se debe a la
tradicional cicatería de los gobiernos con
el mundo de la cultura, a la que se
destinan cantidades siempre insuficientes.
Y además hay otro punto a favor del todavía
conseller de Cultura que pocos le discuten:
es una buena persona, que al fin y al cabo
es lo más importante.
PROTAGONISTAS.
En la presentación del libro de Ritch
Miller, Fiol habló un buen rato con el
director general de la Fundación La Caixa,
José Francisco Conrado de Villalonga,
testigo de excepción de la reunión
mantenida entre Matas y Munar, que se
celebró en su casa del centro de Palma, el
cual mantiene que todavía es posible un
pacto entre UM y PP en el Govern y el
Consell de Mallorca, o cuanto menos que
dicha posibilidad cuenta con algunas bazas
a su favor.
De esta forma, José
Francisco Conrado, como en otras muchas
ocasiones, vuelve a convertirse en
protagonista de la actualidad política,
social y cultural de Baleares, esta vez
poniendo su casa, su prestigio personal y
su habilidad como mediador. Y si la
reedición del Pacte de Progrés se convierte
finalmente en realidad, tal y como muchos
prevén, y la desmoralización comienza a
cundir en las filas del centroderecha, como
también es previsible, quizá sería el
momento de empezar a pensar seriamente en
Conrado como figura capaz de aglutinar las
esperanzas del centroderecha balear.
PERLAS. De paso por Manacor, me paro
a satisfacer una curiosidad que tenía
pendiente, visitar la exposición sobre la
historia de la industria perlera que se
muestra en la Torre dels Enagistes, bajo el
título «industria y glamur», con
fotografías, documentos y piezas de joyería
que explican la producción mallorquina de
perlas desde 1902. También aprovecho mi
estancia en Manacor para visitar la fábrica
de perlas Majórica, donde, a través de un
interesante e instructivo recorrido por los
talleres, sus responsables me enseñan el
laborioso proceso de producción de las
perlas, el cual mantiene todavía un elevado
nivel de elaboración artesanal.
Majórica ha pasado por momentos
difíciles, pero afortunadamente los nuevos
propietarios son personas con una amplia
experiencia en el ámbito de la producción
de artículos de joyería y están
consiguiendo levantar la firma y situarla
en las mejores condiciones para su
desarrollo y expansión internacional. Se ha
modernizado la producción y el diseño y la
mejor prueba de que las cosas se están
haciendo bien es que Majórica ha dejado de
ser noticia en los periódicos.
La
producción de perlas forma parte de nuestro
mejor patrimonio industrial, principalmente
en una isla con tan escaso pasado en este
ámbito, por lo que es muy grato comprobar
que la industria perlera sigue viva y se
encamina hacia el futuro con esperanza.
martazoreda@ccr.es