FERNANDO MERINO
PALMA.- La
Compañía Antonio Gades, recuperada después
de la muerte del bailaor y coreógrafo a
través de la Fundación que lleva su nombre,
se presenta esta noche en el Auditórium de
Palma en una nueva entrega del cartel de la
XII Temporada de Ballet. En el programa se
contemplan Bodas de Sangre y
Suite Flamenca. El mes de mayo de
2006 la actriz María Esteve, hija de
Antonio Gades y de Marisol, asumió la
presidencia de la Fundación.
P.- ¿Cómo compagina su
trabajo de actriz y de presidenta de la
Fundación Antonio Gades?
R.-
Difícilmente, porque el compromiso
emocional era importante, y al mismo tiempo
no podía desatender mi trabajo. De manera
que no lo he aparcado, porque soy incapaz,
pero sí que no ha quedado más remedio que
establecer prioridades. Desde que el pasado
mes de mayo asumí la presidencia de la
Fundación Antonio Gades, mi dedicación ha
sido casi al completo.
P.-
Usted llegó cuando la Fundación ya
estaba en marcha.
R.-
Al principio estuvo Faustino Núñez que
hizo un trabajo estupendo y ahora me
corresponde a mí ser la cabeza visible del
proyecto. En la Fundación no sólo tenemos
centralizada toda la obra de mi padre, y
recuperar la Compañía Antonio Gades ha sido
nuestra máxima prioridad. También
trabajamos para el impulso de la danza, y
por eso entre los proyectos a medio plazo
está convocar un premio que llevará el
nombre de mi padre.
P.-
¿Qué motiva a poner en marcha la
Fundación?
R.- Desde el
primer momento pensamos que el mejor
homenaje que podíamos rendirle era
recuperar sus cinco obras emblemáticas y
que la gente tuviera un referente cultural.
Desafortunadamente, al morir un maestro su
obra acaba perdiéndose. Gran parte de la
importancia de la obra de mi padre es que
por primera vez en el flamenco se utiliza
la narración. Hasta entonces sólo se
accedía a través de los palos, no se
narraban historias, y eso es lo que ocurre
por primera vez con Bodas de Sangre.
Es algo que no se puede obviar, y ahí está
la Fundación cuya misión es salvar la
memoria.
P.- ¿Qué le ha
reportado este tiempo al frente de la
Fundación?
R.- En estos
dos años de trabajo ha sido muy bonito
comprobar que las obras de mi padre se
respetan como clásicos. Ahora mismo ya
estamos cerrando el 2009 en un mundo,
fíjate lo que te digo, en el que para
trabajar se te exige obra nueva. El legado
de Antonio Gades es pionero de una época, y
sus escenografías se basaban en la pintura.
Las luces tienen mucho que ver con la vida
de mi padre una persona a quien le
encantaba la pintura, la escultura, la
poesía y todo ello se reflejaba en su
trabajo. Es algo que no se puede perder,
sería un pecado. Tenemos la mala costumbre
de no cuidar un patrimonio que en el
extranjero es muy
valorado.
P.- Es
gratificante la presencia de Dominique You
en el proyecto.
R.-
Dominique You ha sido el jefe técnico
de la Compañía Antonio Gades, toda la vida.
Conoció a mi padre en París en 1981, en el
estreno de Carmen, y de inmediato le
propuso integrarse en la compañía. En
cuanto a Stella Arauzo, baste decir que
entró en la compañía a los 17 años, y que
siempre ha sido Carmen desde que se marchó
Cristina Hoyos. Ella es la persona más
cualificada para asumir la dirección
artística. Teníamos la opción de ceder la
obra de mi padre o crear una compañía fiel
a su escuela. Esta opción ha sido la
nuestra, y desde luego Stella y Dominique
son básicos.
P.- ¿Hasta
qué punto la Suite Flamenca es una
rareza?
R.- La Suite
Flamenca hacía 27 años que no se
representaba, y para nosotros ha sido un
lujo poder recuperarla. Es el flamenco de
toda la vida. Me parece interesante que la
gente pueda saber de dónde sale la fusión,
y esta suite es el flamenco en estado puro.
Es como si abrieras el telón y entrases en
un tablao de los 50, incluso como si por un
momento se pudiera regresar al corral de la
morería.
P.- ¿Cómo
definiría a su padre, Antonio
Gades?
R.- Era muy duro
verle trabajar, porque era muy estricto. Su
principal obsesión era el respeto a la
expresión del pueblo, aunque también era
bastante innovador. Gente como mi padre son
personas que no son conscientes de la
magnitud de lo que hacen. En su trabajo
está reflejada su forma de sentir y de
amar, pero ya digo que no era en absoluto
consciente de la magnitud de lo que estaba
haciendo.
¿Cuándo?: hoy a las
22 horas.
¿Dónde?: en el
Auditórium de Palma.
¿Cuánto?:
45 E en platea y 35 en anfiteatro.
¿Cómo?: en las taquillas.