También se consideran como de riesgo los
factores ambientales, laborales o sociales
que pueden influir cómo el vivir en
soledad, en la calle o en condiciones
sociales y económicas desfavorables, la
ausencia de climatización, le exposición
excesiva al calor por motivos laborales, la
práctica de deporte de gran intensidad
física.
También se considera de
riesgo, el ambiente muy urbanizado o la
exposición continuada a temperaturas
nocturnas elevadas. El conjunto de todas
estas circunstancias permite definir las
diversas situaciones de riesgo y valorar en
que situación se encuentran las personas
que pueden llegar a ver alterada su salud.
Se mide la mortalidad en el ámbito
sociosanitario, la evolución diaria del
número de defunciones por todas las causas
en centros hospitalarios de GESMA y en las
residencias de ancianos seleccionadas (dos
en Mallorca, una en Eivissa y una en
Menorca) como controles de un posible
repunte de esta mortalidad.
Se mide
la mortalidad general, la evolución diaria
del número de defunciones por todas las
causas obtenido de los registros civiles
informatizados (Palma, Manacor, Eivissa y
Maó). Esta información es enviada desde el
Ministerio de Justicia al Centro Nacional
de Epidemiología y desde éste al Ministerio
de Sanidad.
Este Ministerio
diariamente envía un archivo actualizado a
la Dirección general de Salud Pública y
Participación de la Conselleria de Salud
con los datos actualizados de las
defunciones de los últimos 7 días. De ese
modo se detectan posibles epidemias de
muertes en el ámbito general o
sociosanitario.