JUAN RIERA ROCA
PALMA.- El perfil
más vulnerable de caer en una ciberadicción
en Baleares es el de los varones,
especialmente en el colectivo de 16 a 25
años de edad. En lo que respecta al juego,
el 20% de los baleares admite que participa
en juegos de azar y aunque son los mayores
de 45 años los que más juegan, tienen más
problemas asociados los menores.
No
todas las adicciones son a sustancias
estupefacientes, alcohólicas o tabáquicas.
De hecho, la adicción es un problema
psicológico o de salud mental en sí mismo,
independientemente de aquello de lo que se
dependa. Las adicciones sin sustancia
tóxica son tan graves y dignas de terapia
como las que dependen de una droga
física.
Dos son las principales
adicciones sin sustancia: el juego, la
ludopatía, y la adicción a determinados
usos de Internet. Existen otras adicciones
igualmente dignas de estudio y cuyos
pacientes precisan diagnóstico y
tratamiento, como son la adicción al sexo,
a las compras, a la forma física e incluso
al trabajo.
Sin embargo, el Plan de
Actuación en Drogodependencias y Adicciones
de las Islas Baleares para el periodo de
2007 a 2011 realiza una evaluación sobre
las dos principales adicciones sin
sustancia -al juego y a Internet-aunque se
admite que no están tan estudiadas como las
adicciones a las drogas, el alcohol y el
tabaco.
La Conselleria de Salud
decidió abordar una encuesta sobre la
incidencia de las ciberadicciones,
ludopatías, adicción a las compras y al
trabajo en la población balear. Esta
investigación sobre diversas adicciones ha
aportado los primeros datos sobre esta
problemática y supone un paso inicial para
la prevención y asistencia.
Estas
encuestas reflejan, respecto al fenómeno de
las llamadas ciberadicciones, que dado que
no existen estudios suficientemente amplios
que justifiquen la adicción a internet como
criterio diagnóstico, sino más bien como
conducta sintomática de otros trastornos,
se describe una «población de riesgo de uso
problemático de la red».
Mundo
virtual
Este riesgo deriva de que
el uso de Internet genere una interferencia
que ocasiona en las relaciones
interpersonales de las personas, es decir,
que las personas prefieran el mundo virtual
al real, pasen allí más rato o les importe
más que el desarrollo de las relaciones con
el mundo real y con las personas de su
entorno.
Los datos de la Conselleria
de Salud señalan que más del 38% de los
residentes en las Islas Baleares utiliza
internet por motivos distintos a los
laborales o académicos. Se conectan más
personas en Palma (43%), seguida de Ibiza y
Formentera (40%), la Part Forana de
Mallorca (33%) y la población de la islas
de Menorca (32%). Usan más internet los
hombres (44%) que las mujeres (32%). y
respecto a las páginas más visitadas, son
las de noticias y las de chat las que
ocupan las primeras posiciones, seguidas
por un segundo grupo de páginas de
entretenimiento en general, banca on line y
juegos on line, según la
investigación.
Un tercer bloque lo
conformarían las páginas eróticas o para
adultos, las compras por internet y las
páginas dedicadas genéricamente a cultura y
formación. Las páginas más visitadas por
las mujeres son las de chat, y superan
también a los hombres en entretenimiento en
general y viajes, siendo mujeres jóvenes en
su mayoría.
Los hombres prefieren
visitar en primer término las páginas de
noticias y chat, y superan ampliamente a
las mujeres en entradas en páginas para
adultos, juegos on line y deportes. Ellos
presentan puntuaciones más elevadas que las
mujeres en todos los criterios de
evaluación de uso problemático de la
red.
Los más jóvenes realizan un uso
más intensivo de internet, decreciendo este
uso en las franjas de mayor edad. El perfil
más vulnerable es el de los varones entre
16 y 25 años, aunque en esta franja de edad
el porcentaje de mujeres es también el más
alto. Este grupo es el que puntúa más alto
en frecuencia y tiempo de conexión.
Otra de las adicciones sin
sustancia, tal vez la más conocida y la más
temida es la ludopatía. Casi un 20% del
total de los habitantes de las Islas
Baleares admite participar en juegos de
azar. Según sexo, resulta que admite que
juega el 23% de los hombres y el 15% de las
mujeres encuestadas en la investigación
realizada por la Conselleria de Salud del
Govern y reflejada en Plan de
Drogodependencias.