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EL MUNDO OPINA
¿Un pacto a la italiana?
Los silencios, el secretismo y la
carencia de ofertas a UM por parte del PP
habían creado un estado de enorme
expectación en torno al ofertón que se
suponía Jaume Matas ofrecería a Munar con
el fin de convencerla de un pacto PP-UM a
tres bandas. Un ofertón que se esperaba al
menos por parte de un partido que, reunida
hace una semana su Junta Regional, había
depositado toda su confianza en un Matas
acostumbrado a los golpes de efecto. El
sombrío panorama, a tenor de las
negociaciones ya bastante avanzadas entre
UM y PSIB, requería una propuesta sólida a
Munar si de verdad Matas quería dar la
vuelta a la tortilla y evitar así la
reedición de un nuevo Pacte de Progrés. El
problema es que Matas no quiere mostrar sus
cartas para que una Munar que probablemente
tiene ya tomada la decisión le deje en
evidencia como ocurrió en el pasado. Queda,
eso sí, despejada la duda de quién va a ser
el nuevo inquilino de Cort: una Aina Calvo
cuyo éxito es el triunfo de la dignidad que
se antepone al mercadeo puro y duro. Dijo
que no daría la Alcaldía a Nadal y ha
triunfado por todo lo alto. Al PP le queda
el consuelo de unos pactos, los del Govern
y el Consell, a la italiana: Cort
para el PSIB, Consell para UM y Govern para
PP. La esperanza es lo último que se
pierde. Jaume Matas hizo muy bien ayer en
no dar el oro y el moro a su interlocutora
porque, de lo contrario, habría perdido la
confianza de los suyos. La solución
definitiva, el próximo lunes.
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