GUADALUPE
REVUELTA
EIVISSA.- La
consellera en funciones de Participación
Ciudadana y Cooperación Municipal, Carmen
Domínguez, hizo ayer balance de sus tres
largos años al frente de un departamento
hasta su creación en marzo de 2004 inédito
en las Pitiüses.
Domínguez se mostró
«satisfecha y feliz» por la labor
realizada, llevado a cabo «con honradez,
ilusión y capacidad de trabajo», y quiso
agradecer al aún presidente insular, Pere
Palau, «la confianza depositada en mí».
También dio las gracias a las asociaciones,
«por su implicación directa», y a los
medios de comunicación.
La consellera
aseguró haberse cumplido en este tiempo los
objetivos macados por un equipo de Gobierno
que «ha funcionado sin fisuras», que fueron
básicamente dos. Por un lado, acercar la
institución al ciudadano a través de una
Conselleria que ha pretendido servir de
puente, «y creo que lo hemos conseguido a
través de las aproximadamente 600 reuniones
que he mantenido con colectivos diversos».
El segundo de los acometidos era «hacer de
Eivissa, una sociedad multicultural, una
gran familia, demostrando que la
convivencia armónica y pacífica es
posible».
El tomar contacto con
dichas asociaciones, «insuflándoles mi
ilusión para tirar adelante y la creación
de las casas regionales», fueron algunos de
los aspectos destacados por la consellera
en funciones, quien piensa en seguir en
política, «si Dios quiere y el partido así
lo decide», y quien se lleva de su debut al
frente de un cargo insular «la parte
humana, el cariño y la amistad entablada
con personas que de otra manera tal vez no
habría conocido».
Con humildad y
optimismo, Carmen Domínguez se refirió a la
política como una sucesión de «batallas».
«Los ciudadanos han querido que estemos
ahora en el otro lado e intentaremos hacer
una oposición digna».