La crisis de Yanko ha marcado
definitivamente al sector del calzado. Sólo
un dato. A día de hoy de los 140
trabajadores despedidos sólo 30 se han
incorporado al mercado laboral.
Mientras que una docena
espera poder jubilarse, más de un centenar
está en el paro y a la espera de encontrar
un empleo. Eso sí. Nunca más en el sector.
Un ejemplo es Antonia
Cladera, a quien aún le faltan unos cuantos
años para jubilarse. Cuando se le acabe el
paro, buscará donde emplearse, pero no en
el sector del calzado, «pues ya pasé dos
veces por lo mismo», señaló claramente
afectada por esta renuncia impuesta por el
avance inexorable de la ley del
mercado.