GABRIELA CORRAZO
INCA.- Un nuevo
capítulo de la crisis de Yanko se ha
cerrado. Parte de la ex plantilla de la
empresa de calzado, ahora en manos de
Koyan, recibió ayer las indemnizaciones por
despido. Unas compensaciones vistas por los
22 trabajadores desde un ánimo muy
distinto.
Para los próximos a
jubilarse, cayó como una lotería. En
cambio, los que están en edad laboral lo
recibieron como un sustento ante sus pocas
perspectivas de trabajo.
Los ex
trabajadores recibieron las indemnizaciones
en la sede de Comisiones Obreras de Inca
precisamente porque ha sido este sindicato
el que les ha tramitado el expediente
laboral durante el conflicto. Los empleados
representados por UGT, un total de 88, ya
han cobrado.
Fue así como se saldó,
por fin, el proceso iniciado en agosto del
año pasado; cuando la empresa propietaria
envió una carta a sus 140 trabajadores
comunicándoles el despido. Fue después de
un conjunto de negociaciones frustradas que
no sólo significaron la extinción de la
plantilla, sino la venta de Yanko. El
sector del calzado va perdiendo fuerza.
En este sentido, el secretario
general de CC.OO José Benedicto, señaló en
rueda de prensa que el sector del calzado
se va perdiendo en la isla y que el
gobierno saliente deja pendiente la puesta
en marcha de un plan industrial de
reactivación con el que se había
comprometido.
Al día de hoy el total
de los 110 ex trabajadores de Yanko han
cobrado las indemnizaciones por despido. El
Govern balear abonó el 25 de mayo los
1.145.960 euros que se había comprometido a
pagar para mejorar las compensaciones, en
tanto que Fogasa ha aportado casi 1.100.000
euros.
De este modo se cierra otro
capítulo de un proceso que por momentos fue
un «auténtico calvario», apuntó
Benedicto.