E. F.
SANTANYÍ.- La playa de Cala
Grana, en Cala d'Or, Santanyí, sigue
cerrada al baño después de los análisis
realizados por la Conselleria de Salud.
Según el concejal de Turismo del
Ayuntamiento santanyiner, Álvaro
Solana, esta mañana se efectuará una nueva
analítica que presume sirva para determinar
la inocuidad de las aguas y bajar la
bandera roja que prohíbe a los bañistas su
acceso a ellas.
Por su parte, los
técnicos de la Conselleria de Medio
Ambiente, que ya aseguraron el martes que
el vertido no había sido causado por una
avería en su red de saneamiento,
presentaron un informe en el que se
concluía que las aguas fecales había
llegado a la playa como consecuencia de un
fallo fortuito en la red de
alcantarillado.
Según los técnicos,
una obstrucción en una tubería o un suceso
similar podría haber sido la causa de que
los vertidos fecales llegaran a Cala Gran.
Por su parte, la empresa encargada de la
red de alcantarillado, Searsa, sigue
negando cualquier responsabilidad en lo
ocurrido, según fuentes
municipales.
En un principio, se
apuntó a una avería en la estación de
bombeo o bien de un emisario submarino
instalado cerca de la zona. Los técnicos de
Medio Ambiente informaron de que el
funcionamiento de sus instalaciones era
correcto, por lo que el origen del vertido
debía buscarse en otra parte, probablemente
en la red de alcantarillado.
La
versión municipal choca frontalmente con la
de la Conselleria y, a instancias de
Searsa, sigue insistiendo en la tesis de la
estación de bombeo.