C .M. C.
CIUTADELLA.- Lo
que ayer era blanco, hoy puede no serlo
tanto. La hipótesis de un voto favorable a
la investidura del socialista Joan Gorrias,
el sábado, como alcalde entró anoche en
crisis, después de una nueva reunión de la
junta directiva de Unió des Poble de
Ciutadella (UPCM). Durante el día de ayer,
Joan Triay y su número dos, Antoni Pons
Florit, sondearon la opinión de hasta 90
afiliados y simpatizantes del partido sobre
la propuesta presentada por el número trece
de la lista, José Arbós, y otros
militantes, en el sentido de dar el voto de
investidura al candidato del Partido
Socialista, Joan Gorrias, en la sesión
prevista para el próximo sábado.
Y
esta vez la respuesta de los votantes de
UPCM no suscitó el quórum que sí concitó el
martes esta opción entre la treintena de
afiliados que asistió a la sede del carrer
de La Pau. Algunos habían cambiado de
opinión de un día para otro; otros, en
cambio, se habían desinflado tras conocer
la respuesta del PSM que aseguró que no
daría su voto al candidato socialista por
ser «coherentes». La división sobre esta
cuestión se ha trasladado a la propia junta
directiva, pese a lo cual anoche la
dirección de Unió des Poble de Ciutadella
parecía tener clara la decisión final, que
los simpatizantes han optado por poner
finalmente en sus manos.
No se
conocerá hasta hoy, y se difundirá a través
de un comunicado oficial, «para evitar
interpretaciones». Es difícil apostar en
estas condiciones, pero puede que UPCM haya
decidido dar marcha atrás y que el voto a
Gorrias quede reducido al sueño de una
noche de verano. Al menos, por ahora.