C. M. C.
ES MIGJORN.- Andan
despistados, muy despistados, PP y PSOE con
el sí, pero no de Alternativa. Todas las
quinielas, entre socialistas y
populares llevan escrito el 1X2 en
el casillero. Ello, pese a que las ofertas
de unos y otros son significativamente
distintas. La del PP, en la línea de la
presentada a Esquerra Unida-Iniciativa per
Alaior estos días, es generosa, abierta:
acepta poder gobernar incluso con el PSOE
en un hipotético gobierno de concentración;
compartir la alcaldía, a partes iguales,
con APMG si es necesario; y permitir que
Puri Mira gestione servicios sociales con
dedicación exclusiva a media jornada.
Tampoco se opone, que se sepa, a una
comisión de gobierno con presencia de los
tres partidos en su seno. La del PSOE, por
contra, conlleva limitaciones, que los
socialistas no han disimulado en ningún
momento. Anoche tampoco lo hicieron en la
sede de Alternativa, arropados por su
secretario general, Marc Pons. Para el
PSOE, no cabe plantear siquiera la
posibilidad de un gobierno de concentración
y la alcaldía se reserva íntegramente a
Pere Moll en caso de pacto. El candidato de
los socialistas de Es Migjorn, Pere Moll,
insistía anoche a EL MUNDO/El Día de
Baleares que «todo lo demás es negociable».
Y es tanto así que los ediles del PSOE
volvieron a ofrecer anoche a Puri Mira y
los suyos áreas de gestión tan diversas
como cultura, urbanismo o servicios
sociales. En realidad, los socialistas
están abiertos a ceder cualquier área.
Respecto a la exigencia de APMG de crear
una comisión de gobierno con la
participación del alcalde y de un concejal
de cada partido, el PSOE no pone tampoco
objeciones de ningún tipo.
Parece
claro que a igualdad de ofertas, el PP
ofrece mucho más. Si éste fuera todo el
problema, es evidente que AMPG no debería
sopesar demasiado con quién se acuesta el
sábado en la sesión de investidura. Pero
hay otros factores que pesan a la hora de
decidirse por unos o por otros. Las
dirigentes de Alternativa que llevan
directamente las negociaciones admitieron
anoche ante los delegados socialistas que
la composición final de las principales
instituciones baleares -el Ayuntamiento de
Palma, el Consell de Mallorca y el Govern -
será un elemento importante para la
agrupación de electores a la hora de
inclinar su voto hacia alguno de los dos
lados, especialmente si Unió Mallorquina
acaba cerrando un eventual pacto con el
PSIB. Una confesión que APMG ya ha
realizado, de hecho, en privado, pero que
no invalida el hecho que el PP es quien en
estos momentos brinda una mejor oferta -una
vez admitido por Alternativa que las
diferencias entre los tres programas son
nimias- y que Puri Mira y los suyos siguen
mirando con cierto recelo a los
socialistas, de quienes desconfían. Las
acaloradas discusiones públicas mantenidas
en el pasado mandato entre Josep Maria
Foguet y Elena Baquero siguen frescas entre
los afiliados de APMG, así como las
diferencias entre Mandi Seguí y el alcalde
socialista Pere Riudavets, a raíz de las
NNSS, que llevaron a la entonces edil de
Medio Ambiente y Servicios Sociales a
presentar su renuncia en noviembre de 2001.
AMPG se reúne hoy en asamblea para decidir
si salda cuentas o no con el pasado.