JOFRE SÁEZ / MARTA
CUNILL
MAÓ/MAHÓN.- Menorca Llet
cerrará entre los meses de julio y
septiembre. De momento la gerente de la
empresa láctea, Margarita Tudurí, tan sólo
ha explicado que «el cierre se debe a que
la maquinaria necesita una puesta a punto».
Sin embargo los platos rotos los van a
pagar los trabajadores. Fuentes consultadas
por este periódico, explicaron que Menorca
Llet ha a ofrecido a los empleados trabajar
en la planta de ATO de Vidreres (Cataluña)
donde la empresa dispone de otra sede, o ir
al paro para volver a ser contratados a
partir del mes de septiembre.
Tudurí
aseguró que el cierre de la fábrica ya
estaba previsto en la programación y
explicó que era una situación normal. Según
señaló, durante un mes se cierra por
vacaciones, del 15 de agosto al 15 de
septiembre, y después por «paro
tecnológico», es decir, para la puesta a
punto de la maquinaria.
Sin embargo,
la alarma roja sonó el jueves de la semana
pasada cuando la empresa ubicada en el
Polígono Industrial, La Trotxa, en Alaior,
les confirmó el cierre de la fábrica. La
rumorología fue finalmente constatada ayer.
Y es que el cierre de un mes 'por
vacaciones', finalmente se alargará hasta
los tres meses de temporada estival.
Algunos de los trabajadores ya han
manifestado su repulsa a ir a Cataluña a
trabajar debido a que no puede desplazar su
familia, sin embargo el hecho de optar por
tres meses de paro tampoco les va a
solventar nada, según explicaron.
Además, la situación contractual de
los trabajadores de Menorca Llet es por
obra y servicio, lo cual facilitará a la
empresa la disponibilidad de cerrar
temporalmente para llevar a cabo «la puesta
a punto de la maquinaria».
Menorca
Llet, de un año de vida, nació fruto de la
sociedad mixta entre la Cooperativa Insular
Ganadera, COINGA, la cual dispone del 49%
de las acciones y de la Corporación
Alimentaria Peñasanta, CAPSA, que posee el
otro 51%.
Según pudo saber EL MUNDO/
El Día de Baleares, mañana se va a
desplazar hasta la Isla el responsable de
recursos humanos de CAPSA, procedente de
Sevilla, para explicar las condiciones en
las que la empresa va a cerrar sus puertas
y en la situación por la que por un lado
van a poder optar los trabajadores de
Menorca Llet, o en el que se van a quedar.
Es decir, continuar trabajando, pero en
Vidreres, o ir al paro para volver a ser
contratado en septiembre.