L. M.
PALMA.- La estafa se había
convertido en su forma de vida. En los
últimos meses, Rafael había mantenido una
actividad estajanovista: no pagaba en los
hoteles y timaba a los comercios vendiendo
camisetas.
A pesar de ello, Rafael
C.R., de 34 años, se había convertido en un
delincuente muy escurridizo. En varios
hoteles de Palma donde se había alojado se
había ido sin pagar. Luego, lo compaginaba
con los timos en los comercios.
Así,
Rafael presentaba en el establecimiento
elegido unas camisetas con unas imágenes
serigrafiadas. Su actitud era convincente.
Hasta el punto de que los encargos de más
camisetas no se le resistían en
exceso.
Buena prueba de ello es que
la acción de este timador profesional se
dejó sentir en 10 establecimientos de
Palma. No tuvo demasiadas complicaciones
para lograr el objetivo.
El montante
defraudado oscilaba entre los 89 euros y
los 1.625 euros. Los propietarios de los
establecimientos se percataban del fraude
en cuanto no había la menor respuesta.
Después de haber anticipado la señal, las
camisetas no aparecían por ningún
lado.
Otro tanto ocurrió en dos
hoteles. Rafael se esfumó sin pagar. Dejó
una cuenta de 300 euros en uno de ellos y
450 en otro. Los agentes del Cuerpo
Nacional de Policía se hicieron cargo de la
investigación y detuvieron a Rafael por sus
múltiples estafas.