PALMA.- La empresa pública Gestión
Sanitaria de Mallorca (Gesma) y la
asociación Zaqueo firmaron ayer un convenio
que permitirá acercar la asistencia
bucodental a los indigentes sin techo ni
soporte familiar, principalmente
toxicómanos, que podría beneficiar a cerca
de un centenar de personas.
Tras
firmar el acuerdo, el gerente de Gesma,
Rafael Romero, y la presidenta de la citada
entidad, Catalina Cunill, indicaron en
rueda de prensa que esta atención
odontológica se realizará desde el Hospital
General de Palma, gestionado por la citada
empresa pública.
El coste de estas
prestaciones correrá a cargo de la sanidad
pública cuando se trate de servicios
cubiertos por ésta y de la asociación en el
resto de casos, como la adquisición de
dentaduras postizas, hasta un máximo de
150.000 euros.
Cunill, quien en la
rueda de prensa estuvo acompañada del
portavoz de la entidad, Paco Sans, apuntó
que es difícil saber el número de personas
que se podrían beneficiar de estos
servicios, aunque podría elevarse a 100 ó
120.
En este sentido, Cunill recordó
que la asociación decidió dedicar parte del
dinero que consiguió con la venta de una
nave en el Polígono de Levante a cubrir la
asistencia bucodental de estas personas.
Atención
especializada
Además, resolvió
dirigirse a Gesma para ello, teniendo en
cuenta que dispone de un servicio de
asistencia odontológica para colectivos que
requieren una atención especializada.
Los presentes en la rueda de prensa
destacaron los beneficios que implica este
convenio para sus destinatarios, que
mejoran su salud general y especialmente la
psicológica con esta asistencia bucodental,
según recoge la agencia
Efe.
Según Paco Sans los que
acuden a recoger su comida en el centro
son, en su gran mayoría, inmigrantes
mientras que en el caso de los que
pernoctan su perfil corresponde a los
desheredados sociales clásicos: toxicómanos
y alcohólicos con varios años ya en la
calle.
Para Sans, que lleva décadas
atendiendo las necesidades de este
colectivo de forma desinteresada, en la
capital balear, aún subsisten más de 150
personas que duermen en la intemperie.