La Conselleria de Agricultura habrá
plantado a finales de año entre 40.000 y
50.000 almendros, algarrobos y olivos para
combatir los efectos del cambio climático,
que se sumarán a los 81.000 que ya ha
sembrado entre 2005 y 2006.
La
siembra de árboles es una de las cuatro
medidas que ha impulsado el Govern a través
de su departamento de Agricultura después
de constatar que el calentamiento global
del planeta puede tener serias
consecuencias sobre el campo balear, unos
efectos entre los cuales se encuentran las
diez repercusiones desarrolladas por la
propia Conselleria en su estudio.
La
primera de las medidas que se ha tomado ha
sido la implantación de una red de
distribución de agua depurada en los
regadíos, lo que ha permitido la
recuperación de los acuíferos. En cuanto a
la segunda, ha consistido en la sustitución
de la alimentación tradicional de la
ganadería por piensos granulados y alfalfa
disecada para que los payeses no tengan que
cultivar los pastos y por lo tanto no se
vean en la obligación de consumir
agua.
Por último, además de la
siembra de árboles, también se han puesto
en marcha cursos de buenas prácticas
agrícolas y ganaderas de cara a implantar
mecanismos de ahorro de agua y de
eficiencia energética en el uso de la
maquinaria agrícola.