L. M.
PALMA.- La promesa a jóvenes
rumanas en su país de origen pasaba por
trabajar en Palma en calidad de panaderas.
Nada más tocar tierra, las jóvenes
constataban que su destino era bien
distinto: eran obligadas a
prostituirse.
Una joven logró zafarse
de la estrecha vigilancia a la que estaba
siendo sometida. La víctima aprovechó para
denunciar la explotación sexual que
padecía.
A continuación, agentes de
la Unidad Contra Redes de Inmigración y
Falsificación (Ucrif) de la Brigada de
Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía
se hicieron cargo de la
investigación.
Los agentes de la
Ucrif pusieron en marcha la operación y
detuvieron a la red de proxenetas rumanos.
A continuación, los detenidos fueron
trasladados a los calabozos de la Jefatura
Superior de Policía, en la calle Ruiz de
Alda.
Durante la mañana de ayer, los
detenidos prestaron declaración en el
juzgado de guardia de Vía Alemania. Las
pruebas incriminatorias y los testimonios
eran abrumadores. Así, el juez dictó para
dos de ellos el ingreso en prisión
incondicional.