MARCOS TORÍO
PALMA.- El Govern
comenzará en septiembre las obras de
rehabilitación de La Lonja que se
prolongarán durante un periodo de dos años,
por lo que la nueva imagen del símbolo
gótico civil de Palma se apreciará en otoño
de 2009.
El presupuesto total de la
intervención asciende a 2.715.766 euros,
financiados al 50 por ciento por el
Ministerio de Fomento (con cargo al 1 por
ciento cultural) y el Govern balear. Sin
embargo, el ejecutivo de las islas ha
aportado 300.000 adicionales que costearán
la diferencia de la actualización de las
cifras. La aportación se efectuará en tres
anualidades: 600.000 euros en 2007,
1.515.766 en 2008 y 600.000 en
2009.
En el Consell de Govern
celebrado ayer se aprobó iniciar el
expediente de licitación de las obras y la
adjudicación se realizará en las próximas
semanas por convocatoria de concurso
público.
La reforma prevista es de
carácter integral, aunque la principal
actuación afectará a la cubierta con una
operación estructural para corregir los
problemas de movimiento que sufre. Con el
objetivo de evitar goteras y humedad en el
interior, el tejado actual fue añadido en
1699 mediante un sistema de contrafuertes
sobre las bóvedas que, con el paso de los
años, ha derivado en una deficiente
distribución de la carga y la aparición de
fisuras en todo el edificio. Para
subsanarlo, la nueva cubierta de madera
laminada repartirá el peso en todo el
perímetro impermeabilizado de la cubierta y
aligerará la presión en las bóvedas. La
intervención incluirá la limpieza e
incorporación de una malla de fibra de
vidrio que evitará nuevas grietas. Las
tejas desaparecidas, corridas o rotas serán
sustituidas para evitar la entrada de agua
en la cara superior de las
bóvedas.
El resto del edificio es
víctima del deterioro provocado por la
contaminación atmosférica, la humedad por
la cercanía del mar y filtraciones de la
cubierta, las modificaciones del terreno,
el paso del tiempo y la falta de
mantenimiento.
El plan integral
contempla tratamientos de preconsolidación,
desalinización, limpieza y conservación
para todos los elementos, desde la fachada
a los ventanales o las gárgolas. Se
realizará también la protección contra
incendios y la instalación eléctrica y de
iluminación.
Las bóvedas presentan
manchas de humedad por filtraciones y un
estado de fisuración generalizada, según se
desprende del estudio encargado por el
Govern sobre el que se ha elaborado el
proyecto de restauración.
Además de
los problemas de la cubierta, La Lonja
presenta cinco grandes roturas en los muros
de las fachadas que dividen al edificio en
cinco cuerpos con tendencia a moverse
independientemente. De esa deficiencia han
derivado numerosas fisuras en todo el
edificio que serán reparadas con una capa
de mortero de cal.
El proceso de
restauración de La Lonja se inició en 1997
cuando el Govern solicitó al Ministerio de
Fomento la inclusión del proyecto en el 1
por ciento cultural del Estado.
El
Ejecutivo central designó en 1998 a la
arquitecta Gloria Alcázar para que
redactara el proyecto y la coordinación de
los estudios previos que, un año después,
el Govern complementó con la prospección de
la cimentación. En 2002, Cort concedió la
licencia municipal de obras y, en octubre
de ese año, Fomento incluyó el proyecto en
un programa para financiar el 50 por ciento
con cargo al 1 por ciento cultural. No
sería hasta marzo de 2006 cuando el
ministerio acordara aportar 1,2 millones de
euros a la restauración.
El edificio
de La Lonja sintetiza el gótico en
Mallorca, aplicado a la construcción civil,
con un impulso monumentalista, a partir de
modelos anteriores relacionados con toda la
arquitectura mediterránea y sus raíces
orientales y occidentales, mientras que
conceptualmente señala la entrada del
espíritu burgués y, con él, del Humanismo y
del Renacimiento.
El Govern ha
anunciado que no tiene intención de cerrar
el edificio, siempre que sea posible, para
que los ciudadanos puedan visitarlo aunque
no se programen exposiciones.