E. FUERIS
CAPDEPERA.- La
Plataforma de Defensa de los Usos del Mar
Balear ha conseguido reunir cerca de 5.000
firmas en contra de las restricciones para
la práctica pesquera en parte de la
polémica reserva marina de Llevant.
Las críticas de los integrantes de
la asociación van dirigidas hacia las
prohibiciones fijadas para una zona que
forma parte del espacio protegido que es
competencia del Ministerio de Agricultura y
Pesca -aguas exteriores- y que constituye
tan sólo un 7% del total de la
reserva.
La Plataforma planea hacer
entrega de las firmas amasadas a la
Delegación del Gobierno Central. Asimismo,
durante próximas reuniones definirán una
serie de trípticos informativos que se
tiene previsto repartir entre los
ciudadanos.
La asociación ha sido
constituida por representantes de los
sectores afectados por las prohibiciones de
Madrid: las asociaciones de pesca
recreativa y buceo turístico, la federación
subacuática, el club náutico e incluso un
buen número de hoteleros. Su intención,
aseguran, no es otra que dar a conocer una
postura que no va en contra de intereses
ecologistas ni de la defensa de la reserva.
Tan sólo reivindican la recuperación de una
pequeña zona cuya liberación no conllevaría
daño alguno para la reserva pero que para
ellos lo es todo. De toda manera, aseguran
que ningún tipo de motivación política
mueve sus reivindicaciones y prefieren
desmarcarse de cualquier tipo de
politización del problema.
Miquel
Rossell, presidente del Club Náutico afirma
que la liberación de este 7% de aguas
exteriores «beneficiaría a mucha gente» al
tiempo que condena la «decisión
dictatorial» tomada desde Madrid: «no han
querido escuchar a toda la gente
afectada».
De idéntica manera se
pronuncia Dino Serra, presidente de la
plataforma, que sostiene que la
preocupación ecologista es compatible con
la defensa de las prácticas de pesca
tradicionales.
Por poner un ejemplo,
la pesca con puu (un crustáceo que se usa
como cebo) es una de las víctimas de las
restricciones «cuando lo cierto es», indica
Sebastià Ferragut, presidente de la
Asociación de Pesca Recreativa y miembro de
la plataforma, «que los principales
objetivos de esta modalidad, la salpa y la
oblada, no se hallan en peligro porque no
tienen valor comercial».