De la grabación clandestina difundida
anteayer por Eberhard Grosske se infiere
que éste intentó sin éxito poner en boca
del alcalde de Sencelles que alguien había
presionado a su Ayuntamiento para que
emitiera informes adversos a su casa. El
alcalde lo negaba reiteradamente. Y ayer se
lo volvía a recordar a Grosske.
«Si
los técnicos se han sentido presionados por
alguien habrá sido por el propio Grosske,
que ha estado comiéndoles la oreja
todo el día a los funcionarios aquí en el
Ayuntamiento», dijo ayer Ferrer en
declaraciones a este diario.
Sin
embargo, aseguró que la insistencia del
líder del Bloc no había hecho mella en los
técnicos. Todo lo contrario: «Me siento
orgulloso del trabajo de los técnicos». No
en vano, considera que al cabecilla de la
formación rojiverde se le ha tratado
«como a cualquier otro vecino» en todo
momento.