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EL MUNDO OPINA
Una política de raza
Francina Armengol no defraudó ayer a sus
incondicionales ni en el fondo ni en la
forma. Y ni el más enconado de sus
detractores puede discutir la brillante
exposición que ayer desarrolló en el FORO
confirmando que es una de las mejores
oradoras y tal vez la mejor dialéctica de
nuestra clase política. Entrando en materia
hay que subrayar su valentía al anunciar
que reformará el Plan Territorial vigente
para acabar con los «excesos urbanísticos»
y que impedirá el Segundo Cinturón en
Palma. Dos medidas absolutamente
discutibles para este periódico pero que
demuestran su independencia. Absolutamente
encomiable su discurso en pro de la
regeneración en un Consell que lleva 12
años presidido por la corrupción, aunque
tanto a ella como a Estaràs cabría
soltarles aquello de «a buenas horas,
mangas verdes». Porque Maria Antònia Munar
es hoy día el monstruo ético y político que
es por culpa de la permisividad de los dos
grandes partidos que han consentido que
hiciera mangas y capirotes con tan sólo
¡¡¡tres de los 33 consellers!!!
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