Proveniente del ámbito universitario,
Joan Font Rosselló desembarcó en la
política de Petra en 2003. Llegó a las
filas de la oposición política del PP como
número dos, pero se ha convertido en
el auténtico portavoz de la labor
fiscalizadora sobre el gobierno municipal.
Ya presentando mociones ya llevando la
batuta en los tensos plenos del
Ayuntamiento ya acudiendo a los Juzgados
con un índice de victorias procesales
ciertamente alto. Siempre compaginándolo
con sus obligaciones de diputado
autonómico.
Cuatro años después, y
tras haberse estrellado en numerosas
ocasiones contra el muro del aislamiento
político por su perfil incisivo e
independiente (demasiado aguerrido para los
defensores de la política de cuello
blanco), el joven concejal petrer
abandona la arena pública para volver a la
investigación y la docencia. No repetirá
como candidato en Petra ni ocupará puesto
en las listas del Parlament. Una decisión
no digerida por tods los sectores de su
partido pero irrevocable.