PALMA.-El número de prostitutas que
ofrecen servicios sexuales en la zona de
las Avenidas y en la Puerta de Sant Antoni,
en Palma, se duplica con la llegada del
buen tiempo en relación a los meses de
invierno, según explicó el profesor de la
Universitat de les Illes Balears (UIB) y
experto en este campo social, Luis
Ballester.
Según la información
hecha pública, la cifra de trabajadoras del
sexo que se situaron en las citadas zonas
de la capital durante este pasado fin de
semana superaba las 40, frente a las
alrededor de 20 mujeres que ofrecen sus
servicio durante el invierno. Ballester
aseguró que las meretrices prefieren la
zona de Avenidas a la del Hipódromo porque
les es «más fácil captar clientes» al ser
un lugar mucho más céntrico.
La
mayoría de las mujeres que se prostituyen
en la avenida Gabriel Alomar y Villalonga y
en las calles cercanas son inmigrantes
ilegales, según las mismas fuentes, que
indicaron que en este colectivo predominan
las chicas jóvenes procedentes de América
Latina, África y países de Europa del Este.
«El número de mujeres que ofrecen sus
servicios en la zona de avenidas está
aumentando», añadió el
experto.
3.000
meretrices
También está
aumentando la prostitución, afirmó
Ballester, en pisos situados en la calle
Aragón, Manacor y Plaza de las Columnas.
Según se calcula, en la isla de Mallorca
hay cerca de 3.000 meretrices que generan
cada año un volumen de negocio de más de 50
millones de euros, informa Europa
Press.
Por su parte, Cruz Roja
Baleares reclama a las instituciones
subvenciones específicas dirigidas a dar
continuidad a sus programas de atención y
asesoramiento a las prostitutas que ejercen
en locales de alterne de Palma. La
institución afirma que la falta de
aportaciones económicas externas impide a
la entidad sanitaria llevar a cabo estos
proyectos con recursos y personal
suficiente.
En la actualidad cuatro
voluntarios de Cruz Roja contactan con
estas mujeres para ofrecerles orientación
principalmente sobre prevención de
enfermedades de transmisión sexual.
Así lo expuso, la coordinadora del
programa Tu també, Araceli Ramírez, que
impulsó esta iniciativa en 2005 con el
objetivo de intervenir directamente en los
locales con la participación de voluntarios
y profesionales contratados, aunque lamentó
que en estos momentos la ausencia de
subvenciones adaptadas a las necesidades de
Cruz Roja para llevar a cabo estas
experiencias y que permitan la contratación
de personal preparado para ello «dificulta»
el desarrollo de los programas.