J. R. R.
PALMA.-La Conselleria de
Salud formará a los niños, sus padres y
hasta a sus abuelos en programas de
prevención, detección de consumos y
terapias para salir de las adicciones de
las drogas. Se trata del primer programa
integral de esta índole, presentado ayer
por el coordinador de Drogodependencias de
la Conselleria, Bartomeu Jaume, que se
desarrollará a través de las
escuelas.
Estos cursos formativos
permitirán ofrecer a los padres
conocimientos generales sobre las drogas,
sus características más notorias, sus tipos
y sus efectos, y pretenden ser un
instrumento eficaz para que los padres
reciban orientación sobre las pautas a
seguir ante un consumo de drogas, tanto
para prevenirlo como para
erradicarlo.
El doctor Jaume
explicaba ayer como se enfocará el problema
tanto desde la perspectiva de que el
problema no exista aún y se haga
prevención; como desde el momento en que se
ha detectado algún vestigio de que hay un
consumo, que se pueda calificar como
«experimental»; el consumo ya con una
dependencia asociada que el niño o joven o
desea abandonar; y el consumo en el momento
en el que el adicto da el paso de iniciar
su abandono, o al menos expresa el
deseo.
Los cursos los realizarán una
enfermera y una trabajadora social del
Centro de Coordinación de Drogodependencias
de la Conselleria de Salud y se organiza a
través de las asociaciones de padres y
madres (APAs) o las escuelas de padres, así
como en las escuelas que lo
soliciten.
La finalidad del programa
es modificar los factores de riesgo y de
protección del entorno familiar para
prevenir el abuso de las drogas entre los
preadolescentes, mediante el incremento de
la información sobre las drogas por parte
de los padres, mejorar sus habilidades
educativas y clarificar la posición de la
familia en relación al consumo de
drogas.
El doctor Jaume destacó la
inclusión de los abuelos en estos programas
de formación «porque muchas veces los
abuelos están más tiempo con los niños que
los padres y sirven como agentes de
detección precoz de estos
problemas».
El programa consta de
cuatro sesiones de dos horas, que se
aconseja hacer una o dos veces por semana.
Las actividades que se desarrollan
consisten en ofrecer información, resolver
dudas, realizar discusiones en grupo y
ejercicios de prácticas de habilidades
educativas en situaciones
simuladas.
Los objetivos generales
del programa pasan por aumentar la calidad
de la información de los padres sobre las
drogas, proporcionar a los padres
estrategias educativas para prevenir el
abuso de las drogas en sus hijos y mejorar
las habilidades de sus progenitores para
hacer frente a los conflictos.