MARIONA CERDÓ
PALMA.- El Pleno del
Consell de Mallorca aprobó ayer por
unanimidad la construcción de un monumento
que honre a todas las víctimas del
franquismo y de la Guerra Civil. La
propuesta inicial, planteada por el PSOE,
sólo incorporaba a los represaliados de la
dictadura, pero, después de una transacción
del PP, la moción incluyó a todas las
personas que sufrieron tanto la contienda
como la posguerra en ambos bandos.
La
iniciativa contempla la constitución de «un
grupo de trabajo con representación de los
grupos políticos así como de los
representantes de de los familiares y
víctimas del franquismo y la Guerra Civil
para establecer un punto de referencia
dentro de la Isla que sirva para honrar la
memoria de todos aquellos hombres y mujeres
que sufrieron la represión
franquista».
En otra de las
votaciones, Unió Mallorquina se desmarcó de
sus socios del PP y consiguió que
prosperara una iniciativa socialista para
reclamar al Ayuntamiento de Manacor el
expediente de urbanización del pinar de
Cala Murada, con el objetivo, si es
necesario, de estudiarlo y tomar «todas las
medidas posibles para evitar un crecimiento
injustificado con el desarrollo de la
macrourbanización» prevista para esta zona
de Mallorca.
Por otra parte, el Pleno
de la institución no debatió una moción de
urgencia presentada por el PSIB para pedir
la destitución del presidente del Consell
Consultiu, Miquel Coll, por su supuesta
implicación en el caso Andratx. La
propuesta no contó con el apoyo suficiente
para ello, ya que tanto UM como PP se
abstuvieron en la votación, informa
Efe.
En otro momento del
Pleno, el conseller socialista Antoni
Alemany interpeló al presidente del
Institut de Serveis Socials i Esportius de
Mallorca (S'Institut), Antoni Serra, acerca
un local para la tercera edad en Algaida
cuyo alquiler la institución paga a 6.000
euros al mes.
Además, Alemany
denunció que se licitó de forma irregular
ya que el adjudicatario presentó el
proyecto de actividad antes de que el
concurso se publicase en el BOIB. Serra no
respondió a la interpelación en concreto,
sino que se limitó a recriminar a Alemany
que utilizase esta cuestión en clave
electoral.
Además, la ampliación del
presupuesto de S'Institut en 1,4 millones
de euros, aprobado por el Pleno de la
institución con los votos a favor de PP y
UM, provocó las críticas de los grupos de
la oposición, que acusaron a Antoni Serra,
de realizar una mala gestión y de priorizar
aquellos aspectos que les son rentables
electoralmente al PP.
En su
intervención, la portavoz de EU/EV,
Marilena Tugores, llamó la atención sobre
el hecho admitido por todos los grupos de
que s'Institut está «infradotado», pero
resaltó que, dada esa situación, debería
destinarse los recursos existentes a
cuestiones prioritarias y no, dijo, «a
favorecer intereses partidistas», informa
Europa Press.
Así, el
conseller del PSM Bernat Aguiló consideró
que el aumento presupuestario aprobado es
«mísero» e insifuciente para afrontar las
necesidades reales en esta materia. «Falta
dinero para hacer frente al gasto de
personal y a otros conceptos importantes
pero no para financiar arroces», apuntó en
referencia a actos de promoción
sociocultural financiados por el Consell y
que han suscitado acusaciones de
electoralismo por parte de la
oposición.