MARIONA CERDÓ
PALMA.- Golpe de
efecto de Unió Mallorquina en el último
Pleno del Consell antes de las elecciones.
Cuando sólo faltaban pocos minutos para que
finalizara la sesión, los consellers de
Ordenación del Territorio, Bartomeu Vicens,
y de Patrimonio, Joan Cerdà, comunicaron a
sus socios del PP la paralización de las
obras del hospital de Son Espases. El
motivo, la supuesta no designación por
parte del Govern de un arqueólogo que
certifique que las obras del nuevo centro
sanitario no perjudican a los bienes
patrimoniales incluidos en el solar: las
acequias de la Vila y d'en Baster.
Un
extremo que la Conselleria de Salud niega
tajantemente. La responsable de este
departamento del Govern, Aina Castillo,
declaró nada más conocer el decreto que las
obras del hospital siempre han contado con
dos técnicos especializados que han velado
por la protección de todos los bienes
patrimoniales «tal y como es obligatorio».
La consellera reconoció que esta
designación no se ha comunicado a la
institución insular, pero negó que se hayan
puesto en peligro restos arqueológicos, por
lo que interpretó que la suspensión de las
obras sólo puede responder a «motivos
políticos y electoralistas».
«No hay
ninguna razón técnica para paralizar las
obras», insistió Castillo, que estimó que
el decreto de la institución insular se
quedará en «una anécdota política» y se
tendrá que «revocar»: «El Consell atenderá
a razones en caso de que quiera responder a
las necesidades de los
ciudadanos».
El Consell se agarra a
la falta de una notificación oficial de la
designación de los arqueólogos para
decretar la suspensión de las obras.
Concretamente, el decreto de la institución
ordena la paralización de los trabajos
alegando que «se transmitió un oficio a la
Conselleria de Salud para que a la mayor
brevedad posible se nombrara y se
notificara un técnico cualificado en las
obras para que hiciera un seguimiento,
evaluara los hallazgos y redactara un
informe» y que «aún no se ha dado
cumplimiento a ninguno de los puntos
requeridos».
Además, amenaza con
paralizar las obras de forma «forzosa» e
iniciar un expediente sancionador en caso
de que el Govern no subsane las supuestas
deficiencias en tres meses.
Toda
la documentación
La Conselleria
alega que el oficio del Consell les fue
remitido hace «una semana» -concretamente
el pasado 27 de abril- y que estaba a punto
de enviar toda la documentación a la
institución insular. Sin embargo, una vez
conocida la orden de paralización, Castillo
se puso ayer en contacto con Vicens para
notificarle que dos arqueólogos contratados
por la concesionaria controlan todas las
cuestiones relacionadas con el patrimonio
desde el preciso momento en que se
iniciaron las obras.
Es más, la
Conselleria mandó la notificación oficial
ayer mismo por la tarde y está previsto que
el Consell reciba la carta hoy por la
mañana. De esta manera, la orden de
paralización perderá, en principio, su
razón de ser, ya que la primera de las
resoluciones del documento establece «la
suspensión inmediata de las obras (...)
hasta que se nombre y se notifique un
técnico cualificado».
De hecho, el
portavoz de los populares en el
Consell, Fernando Rubio, garantizó que
siempre ha habido un arqueólogo nombrado
para seguir las obras del hospital de Son
Espases y estimó los trabajos «continuarán»
porque los ciudadanos «necesitan más que
nunca de esta infraestructura».
Rubio
se mostró «convencido» de que la
institución insular levantará la suspensión
cautelar de forma «prácticamente
inmediata», manifestando que se aportarán
todas las documentaciones e informes
necesarios que permitan retomar los
trabajos de construcción. «Sería muy duro
retrasar la construcción, pero habrá buena
voluntad y sensatez», continuó.
Rubio aseguró que el arqueólogo está
nombrado, tal como se acordó en 2005 en la
Comisión Insular de Ordenación del
Territorio, aunque manifestó que «otra cosa
es que el Consell no tenga constancia».
«Las obras continuarán, es el hospital de
referencia de las Islas y estamos
absolutamente convencidos de que esto se
solucionará», expresó.
Según señaló,
no será necesario interponer ningún recurso
ante la decisión tomada por el Consell ya
que, dijo, «volverá a darse el permiso
necesario para que las obras continúen»,
informa Europa Press.
En su
decreto, el Consell alega que se ha visto
obligado a reclamar la notificación de los
técnicos responsables del patrimonio de Son
Espases al tener conocimiento de
«reiteradas denuncias presentadas» que han
puesto el acento en que «las obras que se
estaban realizando en la finca de Son
Espases Vell habían puesto de manifiesto la
existencia de restos que podrían pertenecer
al sistema hidráulico de la Síquia d'en
Baster y de la Vila».