JOSÉ M. DE LAMO
IBIZA.- Poco más
de 5 minutos necesitó ayer el abogado del
ex secretario general de la Federación
Socialista Pitiusa, Roque López, para
formalizar en el registro de los Juzgados
de Ibiza una denuncia por un presunto
delito de cohecho por el cobro de
comisiones de 1,5 millones de euros por la
adjudicación del proyecto Eivissa
Centre.
Según explicó el letrado Luis
Romero a las puertas del juzgado, «no
denunciamos a ninguna persona en concreto»,
sino que «proponemos al juzgado una
relación de más de 30 personas para que
sean citadas bien como testigos o, si su
Señoría lo estima oportuno, como imputados
o responsables» de este presunto caso de
corrupción urbanística conocido ya como
caso Ibiza.
Entre estas
personas se encontrarían diversos
compañeros tanto del equipo de Gobierno del
Ayuntamiento de Ibiza como del partido de
Roque López, además de diputados tanto en
el Parlamento balear como en el Congreso de
los Diputados.
Romero tampoco quiso
detallar qué tipo de pruebas había aportado
ante el tribunal junto con la denuncia «por
respeto al juez de instrucción competente».
Sin embargo, anunció que «lo
aportado hoy (por ayer) es sólo una primera
entrega de esta denuncia. En los próximos
días procederemos a su ampliación con
nuevas pruebas y todas las ampliaciones que
haga falta».
Lo que sí avanzó es que
las pruebas aportadas, en las que se
incluyen las 12 horas de grabaciones que
obran en poder de EL MUNDO, «son
testificales y documentales, aunque el
testigo principal es mi cliente», el ex
secretario general de la Federación
Socialista Pitiusa.
En manos de la
Justicia
El letrado sevillano
explicó que Roque López había optado por
presentar la denuncia de inmediato «porque
no podíamos dejar pasar ni un día más sin
denunciar unos hechos tan graves».
Además, insistió en que su bufete al
completo «ha estado una semana entera
trabajando exclusivamente en este caso, y
hoy (por ayer) teníamos que presentar como
mínimo una síntesis de todo lo que conoce
mi cliente de este caso».
Romero
indicó a su vez que la intención de su
cliente en todo momento era la de poner los
hechos en conocimiento de la justicia,
«aunque estaba a la espera de obtener
alguna prueba más o más contundente para
hacer efectiva la denuncia». Sin embargo,
la publicación del escándalo por parte de
este periódico desencadenó los
acontecimientos, por lo que el resto de
pruebas se irá adjuntando al proceso a
medida que se vayan
obteniendo.
Finalmente el letrado de
Roque López reiteró que la demanda
interpuesta es exclusivamente por un
presunto delito de cohecho, y que
corresponderá a los tribunales de Justicia
«determinar los otros delitos que se puedan
deducir de las pruebas
presentadas».
Luis Romero también
volvió a hacer hincapié en que su
representado en ningún momento había
facilitado ninguna grabación a EL MUNDO ni
a otro medio de comunicación. Sin embargo,
el hecho de que estas grabaciones estén en
su poder y las haya puesto a disposición de
la justicia podría suponer que las
realizase el propio ex secretario general
de los socialistas de Ibiza y
Formentera.