ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.-
Maria Antònia Munar tendría que trabajar
ininterrumpidamente 361 años como
presidenta del Consell de Mallorca y no
gastar absolutamente nada si quisiera
comprar a precio de mercado todas y cada
una de sus propiedades. La también
presidenta de Unió Mallorquina (UM) ha
logrado con un sueldo público de 3.000
euros netos al mes vivir en uno de los
mejores pisos de Palma y acumular naves
industriales, oficinas, fincas y un
casoplón completamente reformado en
su pueblo: Costitx. En total atesora un
patrimonio inmobiliario que podría salir a
la venta sin problemas por 13 millones de
euros.
Esta cifra no engloba ni su
vestuario ni su joyero, que merecen un
capítulo aparte. Tampoco su parque móvil.
Como ya detalló EL MUNDO/El Día de Baleares
hace varios meses, Munar llega a portar
sobre su figura hasta 100.000 euros al día
en ropa, joyas y complementos.
En su
armario tienen cabida desde su prenda
estrella, un abrigo de visón de 20.000
euros, a abrigos algo más modestos.
De su guardarropía asoman prendas de la
firma Escada, de zorro y napa reversible
cuyo precio ronda los 9.000 euros. Pero
también elaboradas con mutón, una de las
cuales se vende en una célebre peletería
ubicada en el centro de Palma por 6.000
euros.
El conjunto invernal lo suelen
complementar pañuelos y guantes de Loewe de
300 euros. Una vez superada la primera capa
de ropa los trajes vuelven a lucir las
primeras marcas, aunque Escada, siempre
Escada, se lleva la palma. Munar tiene
modelos de esta firma que porta la
mismísima Reina asícomo un buen número de
la vertiente sport de la firma, cuyo
precio no desciende de los 1.200
euros.
El valor de los trajes lo
suelen compensar los broches. Entre ellos,
uno de nácar de la firma Valentino que
asciende a 600 euros. De sus brazos penden
bolsos a juego. Los visones los combina con
el más preciado de su colección. Un Louis
Vuitton de 2.200 euros, cuya abertura está
recubierta con lomos del preciado roedor.
En su armario asoman también encuentran
sitio un bolso de piel de Loewe de 1.000
euros y uno de color blanco de Escada. En
este caso, 1.500 euros penden de su hombro
derecho cada vez que lo llena con sus
efectos personales. En este último, la
marca se adivina con dificultad. No ocurre
con lo mismo con el atigrado de Valentino
que integra la colección Munar, presidido
por una hebilla metálica gigante.
A
Munar nunca le separan del suelo menos de
500 euros. Habitualmente adoptan la forma
de unos zapatos de tacón de Loewe que se
mimetizan con el vestido del día. La
alternativa, unas botas de Escada que se
elevan a 1.200 euros la pareja.
Las
joyas que porta la presidenta a diario
suman, sólo en sus dos manos, casi 10
millones de pesetas. 56.000 euros, para ser
más exactos. El dedo anular de su diestra
luce, día sí día también, un anillo de oro
blanco cuajado de diamantes. Cuadrado y
dividido por una curva hecha a mano que
sólo dos joyerías de Mallorca son capaces
de dibujar. Una obra maestra que alcanza
los 30.000 euros. A escasos centímetros,
una pulsera con 6.000 euros en zafiros
fancy. En la otra mano, el reloj que mide
el tiempo de Munar: un Cartier de oro con
la esfera y la correa de diamantes. El
modelo, Baignoire.