R. DÍEZ YAGÜE
PALMA.- Sólo falta
una y entonces, a respirar. El Real
Mallorca tiene en su mano una posibilidad
novedosa en los últimos tiempos: recibir el
mes de junio con una tranquilidad acorde
con el tiempo soleado. Los 39 puntos que
suma el equipo bermellón permiten tomarse
lo que resta de temporada más relajados que
de costumbre, pensando serenamente en la
próxima temporada -ya suena el nombre de
Saviola como bomba para el verano- y
disfrutando de actuar como posible juez de
la Liga. No en vano, el conjunto de
Gregorio Manzano cierra la campaña ante
cuatro rivales que, casi con total
seguridad, se jugarán su futuro: Valencia,
Athletic Club, Sevilla y Real
Madrid.
Ahora bien, mientras ese
momento dulce llega, el Real Mallorca tiene
la obligación de convertir la salvación
virtual en una certificación matemática. La
primera bola de partido se juega el próximo
domingo en Vigo, ante un rival herido como
el Celta de Hristo Stoichkov.
Para la
cita de Balaídos, Manzano podrá contar con
dos de sus puntales, los argentinos Jonás
Gutiérrez y Guillermo Pereyra, aunque
ninguno pudo entrenar ayer con el resto de
sus compañeros. Jonás padece una
contractura del músculo ilíaco de la cadera
derecha y sigue tratamiento con
fisioterapia y ejercicios individuales en
el gimnasio. Pereyra, que fue sustituido,
sufrió calambres en los gemelos de su
pierna derecha y descansó ayer para evitar
lesiones añadidas.
Trejo, con
pasaporte comunitario. Óscar Trejo logró
ayer el beneplácito de la Liga de Fútbol
Profesional (LFP) par dejar de ocupar plaza
de extranjero en la próxima temporada.
Trejo, que ya tiene el pasaporte italiano,
podrá ser inscrito como comunitario y dejar
libre una de las tres plazas de
extracomunitarios.