JUAN RIERA ROCA
PALMA.- La
Conselleria de Educación y Cultura ha
puesto en marcha un Programa de Actuaciones
de Interlocución en los centros educativos
de Baleares sostenidos con fondos públicos
mediante los cuales se pretende hacer
llegar las informaciones básicas a los
padres de los alumnos en ocho idiomas
distintos.
Los idiomas a los que se
han traducido una serie de formularios,
comunicaciones y preguntas, son el alemán,
el inglés, el búlgaro, el árabe, el ruso,
el chino y, naturalmente, el castellano y
el catalán. Se trata de garantizar la
comunicación con los padres, por encima,
incluso, del derecho de éstos a comunicarse
con el centro en cualquiera de las dos
lenguas oficiales de las Islas.
De
hecho, ésta tuvo que ser una de las
primeras actuaciones del Govern al
principio de la Legislatura: crear una
normativa que obligara a los centros a
comunicarse con los padres en castellano o
en catalán, para resolver el problema de
miles de castellano parlantes que se
encontraban con la obstinación de muchos
centros de dirigirse a ellos sólo en
catalán.
Los afectados por el
monolingüismo eran personas de origen
peninsular, pero también, y cada vez más,
de origen extranjero. La evolución de la
diversidad de lenguas y orígenes de los
escolares de las Islas ha hecho tras el
transcurso de pocos años que la medida se
haya tenido que extender más allá de las
lenguas oficiales.
Los formularios
que se han traducido informan o consultan
sobre datos básicos para los padres y las
escuelas: la justificación de ausencias del
alumno, la convocatoria de una reunión de
principio de curso entre el director y la
familia o una reunión del jefe de estudios
con la familia para informar del absentismo
del estudiante.
Permisos y
comunicados
También, las
convocatorias de reuniones de las familias
con los equipos de profesores, la
notificación a las familias de
incumplimientos de las normas del centro
por parte del escolar, la petición de una
entrevista personal del tutor con la
familia, peticiones de información sobre la
seguridad social del alumno o reuniones con
el tutor tras una evaluación.
Y se
incluyen formularios para la solicitud de
permiso a la familia para la realización de
una evaluación psicopedagógica al alumno,
la aceptación por la familia de que el
estudiante participe en una actividad
preescolar, la aceptación de la
incorporación del escolar a un programa de
garantía social o la aceptación por parte
de la familia del plan de diversificación
propuesto al alumno.
Los objetivos
generales y específicos de este programa
pasan por facilitar la integración del
alumnado inmigrante y favorecer la relación
entre los centros educativos y las familias
inmigrantes que desconocen las lenguas
oficiales de la comunidad autónoma de las
Islas Baleares (castellano y
catalán).
También se pretende
fomentar la participación y la comunicación
de las familias inmigrantes con la
comunidad escolar y, especialmente,
favorecer la comunicación entre el
profesorado, las familias y el alumnado
procedente de otros países en los momentos
iniciales de la incorporación del alumnado
al centro educativo.
Es otro de los
objetivos esenciales traducir a la lengua
del niño o joven y pasar, conjuntamente con
el tutor/tutora, pruebas de evaluación
inicial, al objeto de conocer su nivel
curricular en las áreas instrumentales
básicas, es decir, cálculo y lenguaje. Este
conocimiento es básico para la adaptación
del estudiante al sistema educativo que lo
acoge.
Se pretende, además, apoyar
puntualmente a los centros educativos en
casos de difícil resolución cuando la
carencia de comunicación a nivel de códigos
lingüísticos y culturales dificulte la
intervención. También, colaborar a
solicitud de los centros escolares en
actividades programadas, siempre
relacionadas con el tema de la convivencia
en contextos pluriculturales.
Los
problemas de comunicación con los padres,
muchas veces insalvables cuando se trata de
familias con lenguas como el ruso o el
chino, aíslan con frecuencia a los
estudiantes, aumentando el riesgo de
absentismo, abandono y fracaso escolar.